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San Juan refuerza tareas preventivas ante El Niño y mantiene bajos los diques

San Juan refuerza tareas preventivas ante El Niño y mantiene bajos los diques

San Juan desarrolla un plan preventivo ante la posible llegada de lluvias intensas y crecidas asociadas al fenómeno de El Niño. La planificación contempla también la importante acumulación de nieve registrada en la cordillera y la posibilidad de que llegue más agua desde esa zona. El operativo incluye tareas de limpieza y encauzamiento en los principales ríos, intervenciones sobre drenajes, coordinación con los municipios y controles en sectores donde el avance urbano o productivo modificó espacios que históricamente pertenecían a los cauces.

Además, se busca mantener los embalses en niveles bajos para contar con capacidad ante un eventual incremento del agua. El director del Departamento de Hidráulica, José María Ginestar, se refirió a las construcciones ubicadas cerca de los ríos o en terrenos que históricamente formaban parte de sus cauces. “Si la gente está cerca de un río, probablemente si ese río se ve crecido tenga problemas”, afirmó. La situación abarca barrios humildes, countries, complejos habitacionales y otros desarrollos emplazados en zonas próximas a cursos de agua.

Ginestar señaló que la responsabilidad sobre esas áreas involucra principalmente a los gobiernos municipales, en particular en lo referido al ordenamiento territorial. “Esos son lugares que en definitiva tienen mucho que ver ahí el municipio”, señaló. También indicó que algunas de esas zonas “no son locaciones habilitadas para la vivienda o para el desarrollo comercial o muchas veces agrícola”. El funcionario distinguió las tareas de Hidráulica de las que corresponden a las comunas. “Nosotros intervenimos en la parte agrícola y después todo lo que es poblacional depende de los municipios”, sostuvo.

La preocupación alcanza además a propiedades agrícolas y viviendas ubicadas aguas arriba, especialmente en sectores cercanos a Calingasta e Iglesia. En algunos casos, las construcciones están muy próximas a las márgenes de los ríos. “Si le han ganado terreno al río, bueno, eso se vea afectado”, afirmó Ginestar. Según explicó, las municipalidades tendrán un papel importante en la reducción de posibles daños ante un aumento de los caudales: “En eso el municipio tiene gran acción para poder mitigar los daños que sucedan”.

No se identificaron barrios específicos ni se determinó cuántas viviendas o urbanizaciones podrían verse comprometidas. La planificación preventiva incluye también la actividad de las ripieras y los movimientos de suelo acumulados durante años en distintos cauces. “Las ripieras han sido notificadas de hace tiempo”, indicó Ginestar. El responsable de Hidráulica explicó que la situación comenzó a evaluarse antes de que creciera la preocupación por posibles crecidas.

Sin embargo, señaló que algunos cauces fueron modificados durante varias décadas y que resulta prácticamente imposible revertir por completo esos cambios. “Hay 30, 40 años de movimiento de suelo que ni con todas las máquinas de San Juan podríamos acomodar el río a su cauce original”, afirmó. Las intervenciones permiten limpiar algunos sectores, retirar sedimentos y facilitar el escurrimiento, aunque no necesariamente recuperan la configuración histórica completa de los ríos. El operativo contempla nuevas intervenciones en el río San Juan.

Ginestar adelantó que habrá maquinaria para limpiar los cauces y retirar los sedimentos acumulados debajo de los puentes. Los trabajos también alcanzan las dos principales cuencas hídricas de la provincia, correspondientes a los ríos San Juan y Jáchal. “Son máquinas que continúan trabajando en toda la provincia”, explicó. Entre los equipos utilizados hay topadoras destinadas al encauzamiento y acondicionamiento de distintos sectores.

En paralelo, Hidráulica interviene en drenajes provinciales y urbanos. Las tareas sobre los drenajes se coordinan con los municipios: algunos desagües dependen directamente del organismo provincial y otros reciben el agua de zonas urbanas. “Estamos coordinando muy fuertemente con los municipios”, indicó Ginestar. En algunos lugares trabajan equipos de la Provincia y en otros intervienen máquinas municipales.

También hay sectores donde las tareas se realizan de manera conjunta. El operativo incluye a Vialidad Provincial y Vialidad Nacional, sobre todo en los puntos donde los cauces atraviesan infraestructura vial y pasan por debajo de puentes. El objetivo es evitar acumulaciones u obstrucciones que puedan dificultar el escurrimiento durante una crecida.

Ginestar reconoció que las tareas preventivas no evitarán por completo los inconvenientes que puedan ocasionar las lluvias intensas o los aumentos importantes de los caudales. “Desgraciadamente no vamos a poder evitar al 100% los problemas, pero al mismo nivel de caudales que el año pasado, seguramente los daños serán menores”, sostuvo. El trabajo busca reducir el impacto potencial mediante la limpieza de cauces, el mantenimiento de drenajes y la intervención en puntos considerados sensibles. Mientras avanzan las tareas preventivas en las zonas más bajas, Hidráulica todavía no pudo completar las mediciones de nieve acumulada en la cordillera.

Las condiciones meteorológicas limitaron el acceso a las estaciones de medición. “Desgraciadamente el clima nos acompaña, nos da ventanas muy cortitas para poder acceder”, explicó Ginestar. Los datos disponibles hasta ahora permiten estimar que en distintos sectores la profundidad promedio supera ampliamente los dos metros. “Hay lugares que tenés cuatro o cinco metros de nieve consolidada, lugares que tenés tres metros de nieve consolidada y, obviamente, lugares donde les da el sol y en la ladera que no tienen nieve”, detalló. Las condiciones varían de acuerdo con la exposición de las laderas y las características de cada sector.

El funcionario comparó la situación actual con la de años anteriores. “Hay que ir a palear tres metros de nieve y no 30 centímetros como era antes”, expresó. Para acceder a determinadas zonas, Hidráulica coordina con baqueanos y empresas mineras. Los caminos también generaron dificultades para la actividad minera por su estrechez, las paredes de nieve acumuladas y accidentes que complicaron la circulación de camiones.

La apertura de esos accesos permitirá realizar inspecciones de rutina y revisar la evolución de lagunas y hielos. Por ahora, las cifras sobre la acumulación de nieve son estimaciones, ya que todavía no se completó un relevamiento integral. La administración de los embalses es otro de los componentes principales del operativo preventivo.

Las decisiones se analizan en el Consejo de Seguridad de Presas, del que participan Hidráulica, EPSE, Recursos Energéticos y OSSE. “Las reuniones son de forma continua”, explicó Ginestar. Por el momento, la estrategia es conservar los embalses en niveles bajos para disponer de espacio suficiente ante la llegada de agua desde la cordillera. “Lo que se evalúa en definitiva es por el momento mantener los embalses lo más bajo posible esperando las crecidas del río”, señaló. La planificación prevé después una segunda etapa vinculada con el almacenamiento del agua.

La intención es administrar los niveles de los diques para aprovechar el recurso durante el siguiente ciclo hídrico. “Tratar de poner la última gota de los embalses más cerca de marzo, abril, para esperar un nuevo calendario hídrico con los embalses llenos”, explicó Ginestar. El plan provincial combina intervenciones inmediatas en ríos y drenajes con una estrategia de manejo de los embalses. Las autoridades buscan mantener capacidad disponible ante posibles crecidas y conservar luego la mayor cantidad posible de agua de cara al próximo calendario hídrico.

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