El Gobierno de San Juan avanza con un esquema de asistencia para productores agropecuarios afectados por contingencias climáticas y con un operativo de control de la Lobesia botrana. El secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno Mas, detalló las herramientas previstas para acompañar a quienes sufran pérdidas y las acciones sanitarias que se desarrollan en distintas zonas productivas. La planificación contempla las heladas tardías registradas en la provincia y posibles consecuencias vinculadas con El Niño, como más precipitaciones, granizo y humedad en los cultivos.
La política provincial combina relevamientos de daños, peritajes en las explotaciones afectadas y asistencia económica, principalmente para pequeños productores. San Juan cuenta con un programa de asistencia económica para productores afectados por contingencias climáticas, con especial atención a las explotaciones de hasta 20 hectáreas. La ayuda permite cubrir parcialmente los daños causados por heladas, granizo y otras situaciones meteorológicas adversas.
La herramienta cobra relevancia tras las heladas tardías que afectaron distintas zonas productivas. Los equipos técnicos provinciales contabilizaron alrededor de 1.370 productores con denuncias y unas 20.100 hectáreas evaluadas; los peritajes determinaron una afectación promedio cercana al 50%. Durante septiembre, el registro había superado las 1.350 denuncias y alcanzaba unas 18.500 hectáreas, mientras los equipos seguían completando las evaluaciones en las fincas.
Los peritajes permiten establecer la magnitud de los daños y definir las herramientas de asistencia correspondientes en cada caso. El esquema no se limita a las heladas. También contempla posibles eventos asociados con El Niño, entre ellos un aumento de las precipitaciones, granizo y mayores niveles de humedad en los cultivos.
Desde el Ministerio de Producción señalaron que el sistema de alertas será uno de los componentes centrales para anticipar fenómenos meteorológicos y permitir que los productores tomen medidas preventivas. El exceso de humedad puede favorecer la aparición de hongos y problemas sanitarios en los cultivos. Por ese motivo, el trabajo oficial combina la prevención y el seguimiento de las explotaciones con la asistencia posterior a los daños.
El Programa de Asistencia Económica Agrícola por Contingencias Climáticas está orientado especialmente a productores de hasta 20 hectáreas. La ayuda económica no busca cubrir la totalidad de una producción perdida, sino aportar recursos para afrontar parcialmente las consecuencias del evento climático. Los productores con superficies mayores también deben realizar las denuncias, ya que esos registros permiten establecer el alcance territorial de una contingencia y evaluar una eventual declaración de emergencia agropecuaria.
La inscripción en el Registro Único de Productores Agropecuarios (RUPA) también facilita la presentación de denuncias por siniestros y el acceso a distintas líneas de asistencia, aportes no reembolsables y créditos. En paralelo, el Gobierno provincial trabaja en una modificación de la normativa de emergencia agropecuaria. El objetivo de ese cambio es agilizar los trámites administrativos y permitir que una zona sea declarada en emergencia sin esperar a que concluyan todos los peritajes individuales.
La propuesta apunta a establecer declaraciones preventivas por áreas afectadas y facilitar subsidios, beneficios fiscales y otras herramientas para el sector productivo. La iniciativa surgió especialmente a partir de las dificultades provocadas por las heladas tardías y de la necesidad de dar respuestas más rápidas ante futuras contingencias. En paralelo con la asistencia climática, Moreno Mas se refirió al operativo sanitario para contener la Lobesia botrana, conocida como polilla de la vid.
La campaña 2026/2027 combina aplicaciones con aviones y drones, además de la entrega directa de insecticidas a productores cuyas fincas están fuera de las zonas cubiertas por los vuelos. El operativo forma parte del Programa Nacional de Control de Lobesia botrana y está a cargo de la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos, dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria. Los tratamientos toman como referencia las alertas fitosanitarias emitidas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
Las aplicaciones con avión se concentraron en 9 de Julio, Caucete, 25 de Mayo y Sarmiento. Hasta el último informe disponible, el operativo había cubierto 2.400 hectáreas en 9 de Julio, 5.300 en Caucete, 4.800 en 25 de Mayo y otras 5.500 en Sarmiento. En 25 de Mayo y Sarmiento está prevista una segunda aplicación en sectores seleccionados por presentar mayores niveles de presencia de la plaga.
El esquema general prevé cubrir aproximadamente 26.000 hectáreas de vid mediante aplicaciones con avión. El operativo también incluye tratamientos con drones. En Ullum se realizaron aplicaciones sobre 1.137 hectáreas y en Zonda se alcanzaron otras 723.
En Calingasta, los trabajos seguían en curso y hasta el último reporte habían cubierto unas 155 hectáreas. El plan provincial contempla cubrir aproximadamente 2.000 hectáreas mediante el uso de drones. Esta modalidad complementa las aplicaciones con avión y permite llegar a zonas con características diferentes o a sectores donde resulta conveniente utilizar otro tipo de tecnología.
La tercera herramienta para combatir la Lobesia botrana es la entrega de insecticidas, destinada principalmente a productores cuyas fincas quedan fuera de las áreas cubiertas por las aplicaciones aéreas. Según el último reporte, la Provincia brindó asistencia con productos fitosanitarios para cubrir aproximadamente 8.200 hectáreas. El esquema inicial proyectaba alcanzar unas 10.000 hectáreas mediante la distribución directa de insecticidas.
También se prioriza a productores que utilizan la Técnica de Confusión Sexual con difusores de feromonas. La política productiva provincial afronta dos desafíos simultáneos: responder a contingencias climáticas que ya causaron daños importantes, como las heladas, y prepararse ante posibles episodios de granizo, más precipitaciones y exceso de humedad asociados con El Niño. A la vez, continúan las acciones sanitarias para contener una plaga que afecta a uno de los cultivos centrales de la matriz agrícola provincial.
Moreno Mas explicó que la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria mantiene activos los mecanismos de asistencia económica y las acciones preventivas y sanitarias. El esquema combina subsidios, relevamientos, peritajes y alertas meteorológicas con aplicaciones aéreas, drones y entrega de productos para combatir la Lobesia botrana.















