Inicio / NACIONALES / Un neuronavegador asistió una cirugía cerebral de alta complejidad en el Pirovano

Un neuronavegador asistió una cirugía cerebral de alta complejidad en el Pirovano

Un neuronavegador asistió una cirugía cerebral de alta complejidad en el Pirovano

Buenos Aires, 25 octubre (NA) – Un paciente fue sometido el 24 de septiembre a una cirugía de alta complejidad en la que los médicos extrajeron un tumor ubicado en el cerebro. La operación se realizó con asistencia de un neuronavegador adquirido por el Gobierno porteño para el Hospital Pirovano, en Coghlan. “Es como un GPS”, dijo Ricardo Menéndez, jefe de Neurocirugía del hospital, al explicar que el equipo permite a los médicos trabajar con mayor precisión durante las intervenciones. “Cuando señalás con el puntero, te muestra dónde estás parado”, indicó Menéndez en un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. Menéndez y Lucas Ritacco, especialista en nuevas tecnologías aplicadas a la medicina, realizaron la cirugía con el dispositivo a un hombre con cáncer de pulmón y metástasis en el cerebelo.

Según el informe, mientras se prepara al paciente, Ritacco despliega el equipo, compuesto por una cámara que escanea la anatomía y una pantalla que muestra en tiempo real la posición del puntero. La computadora integra y procesa resonancias magnéticas y tomografías, y elabora una maqueta tridimensional de la biología del paciente. Esa representación puede agrandarse, achicarse y girarse en todos los ejes para observar mejor el área que se va a operar.

Durante una intervención, el neuronavegador se usa en dos instancias. Primero, antes de hacer un corte, permite registrar la posición de puntos anatómicos del cráneo y el rostro; después, ayuda al cirujano a localizar con exactitud milimétrica el puntero en relación con el tumor, los huesos, las venas, las arterias, los nervios y los órganos. La tecnología tiene especial relevancia en neurocirugía por la delicadeza de la estructura del cráneo, donde están el cerebro, sus nervios y sus vasos sanguíneos. “Todo es muy chico, es muy sensible y está en muy poco espacio”, explicó Menéndez.

También puede utilizarse en intervenciones de otorrinolaringología, cirugía maxilofacial y de cabeza y cuello. “Para los residentes es muy importante porque el neuronavegador les enseña, pero para el cirujano también es relevante porque ayuda a realizar su trabajo con mayor precisión. A todos les sirve”, señaló Ritacco. El médico es traumatólogo y continuó su formación en innovaciones tecnológicas aplicadas a la medicina para especializarse en el uso de estos dispositivos.

El equipo también beneficia a los pacientes, que pueden atravesar cirugías más cortas y posoperatorios menos arduos. “Antes eran terribles. Ahora, pronto se vuelven a sus casas”, detalló el neurocirujano. Una rehabilitación más rápida permite liberar antes las camas de terapia intensiva e intermedia para que otras personas puedan ocuparlas y recibir la atención que necesitan.

Además, las operaciones más precisas, con mejor planificación y mayor seguridad para el paciente, generan menos secuelas y requieren menos seguimiento. Esto se traduce en un menor gasto por paciente, recursos que pueden destinarse a seguir mejorando el sistema de salud pública de la Ciudad. El Pirovano está en obra: se construyen quirófanos y un área de consultorios externos, y el hospital también cuenta con una nueva guardia. "Esta nueva inversión le da a nuestro sistema de salud público la posibilidad de compartir tecnología, conocimiento y experiencia entre los equipos de distintos hospitales.

Porque innovar en salud es también seguir mejorando la atención de los porteños”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri. El Gobierno porteño lleva adelante un plan de más de 500 obras en el sistema de salud. Se construyen nuevas Unidades de Terapia Intensiva en los hospitales Vélez Sarsfield, Ramos Mejía y Fernández; nuevas guardias en el Tornú y Udaondo; y más consultorios externos en el Piñero, Rivadavia y Penna.

También se renovaron los hospitales Muñiz, Durand, Argerich, Penna y Álvarez. Además, se realizaron obras en más de 20 Centros de Salud (CeSAC) y se inauguraron otros cuatro. El neuronavegador requirió una inversión de más de 550 mil dólares. “Esta incorporación marca un hito en la innovación de la salud pública de la Ciudad.

Estamos incorporando tecnología de avanzada que nos permite seguir fortaleciendo la capacidad de nuestros equipos para resolver cirugías de alta complejidad y avanzar hacia una atención cada vez más precisa y especializada”, dijo Fernán Quirós. El ministro de Salud porteño agregó: “El valor de esta incorporación también está en el trabajo en red: el equipo es trasladable y, además de utilizarse en el Hospital Pirovano, podría funcionar en los hospitales Álvarez, Argerich, Curie, Durand, Fernández, Ramos Mejía y Santojanni”.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *