Buenos Aires, 30 octubre (NA) – La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves la creación de un servicio público de cremación y un cementerio para mascotas. La iniciativa busca permitir que los restos de los animales sean dispuestos de forma segura y digna. El proyecto contempla tres leyes y fue sancionado por unanimidad.
Lo impulsaron los legisladores Emmanuel Ferrario y Graciela Ocaña, del bloque Confianza y Desarrollo. Según la información aportada, el crematorio funcionará en el Cementerio de Chacarita y operará mediante un sistema de asignación de turnos. Tendrá un arancel para los vecinos del distrito, cuyo monto aún no fue definido y deberá respetar principios de accesibilidad y sostenibilidad.
Además, según explicó el medio Parlamentario, se habilitará en el lugar un espacio de memoria para animales de compañía. Allí, los tutores responsables podrán depositar sus cenizas o realizar actos de despedida en un ámbito de respeto y recogimiento. El texto aprobado establece que el servicio debe cumplir las condiciones sanitarias aplicables, teniendo en cuenta las causas de muerte del animal y la detección de posibles irregularidades.
El objetivo es garantizar el tratamiento adecuado de los restos. Cuando se detecten indicios de maltrato o una muerte en circunstancias sospechosas, el personal que intervenga deberá comunicarlo de inmediato a las autoridades competentes. La norma también fijó dos casos en los que el servicio será gratuito.
La gratuidad alcanzará a los animales sin identificación ni tutor responsable conocido que sean recogidos de la vía pública en la Ciudad por las autoridades competentes, organizaciones rescatistas o personas rescatistas. También se aplicará a las mascotas fallecidas cuyos tutores acrediten residir en el distrito y encontrarse en situación de vulnerabilidad social. Por otro lado, se aprobó la creación de un cementerio público de animales, cuya ubicación deberá definir la autoridad de aplicación, aunque se estima que también estará en Chacarita.
El predio contará con un equipo veterinario que evaluará las causas de muerte para preservar sus condiciones sanitarias. Por último, se aprobó la Ley Compasión, que alcanza a todos los establecimientos educativos de gestión estatal y privada. La norma busca que alumnos de todos los niveles “reconozcan a los animales como seres sintientes y dispongan de herramientas concretas para protegerlos”.















