Buenos Aires, 21 octubre (NA) — El Manchester City podría afrontar una venta forzada y un descenso de categoría si se comprueba una gestión financiera fraudulenta. David Kogan, presidente del Regulador Independiente del Fútbol (IFR) británico, advirtió que el organismo tiene facultades legales para exigir la salida de los propietarios del club si se determina que hubo una administración indebida. En el podcast "The Rest is Football", Kogan señaló que la entidad puede apartar a directivos si considera que un club no está gestionado de manera adecuada, justa ni correcta.
Sin embargo, el funcionario aclaró que es prematuro anticipar sanciones concretas. Cualquier medida dependerá del veredicto final sobre las apelaciones del club y del desarrollo del proceso judicial en curso. El IFR fue creado por el Gobierno británico para supervisar las finanzas y la gobernanza.
El organismo busca garantizar el cumplimiento de las normas mediante mecanismos de control sobre las cúpulas directivas. La posibilidad de una venta forzada plantea un escenario que va más allá de las multas o las deducciones de puntos que suelen aplicarse en estos casos. El caso también generó tensiones en la Premier League.
Según informó la BBC, distintos clubes expresaron su temor a que factores políticos y económicos condicionen las sanciones. La inquietud aumentó tras las declaraciones del primer ministro y exalcalde de Manchester, Andy Burnham, quien destacó el impacto positivo de la inversión emiratí desde 2008 y advirtió sobre las consecuencias económicas que tendría la salida de los propietarios. Sus palabras generaron malestar entre varios directivos de la liga, que las interpretaron como una presión política indebida sobre un proceso que, sostienen, debe resolverse con criterios deportivos y reglamentarios.
El futuro institucional del club celeste permanece en suspenso, a la espera de las resoluciones definitivas de los organismos de control del fútbol británico.















