El presidente Luiz Inácio Lula da Silva llega a las elecciones presidenciales de este domingo 4 de octubre con una ventaja sobre el senador Flávio Bolsonaro, según la última encuesta de Datafolha. El estudio le asigna a Lula el 45% de los votos válidos y a Bolsonaro, el 40%. Si ningún candidato supera la mitad de los votos válidos, los dos más votados competirán en una segunda vuelta el 25 de octubre.
Brasil atraviesa las últimas horas de campaña antes de los comicios, con Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, representante del Partido Liberal (PL), como los postulantes con mayor intención de voto. El sondeo de Datafolha fue difundido este jueves. Al considerar el total de las respuestas, incluidos los votos blancos, nulos y los indecisos, Lula obtiene un 42% de intención de voto y Bolsonaro, un 38%.
La encuesta refleja las preferencias declaradas antes de la elección y no constituye una predicción del resultado. Datafolha entrevistó a 2.506 personas de 16 años o más entre el 28 y el 30 de septiembre, en 152 municipios brasileños. El estudio tiene un margen de error de dos puntos porcentuales, hacia arriba o hacia abajo, y un nivel de confianza del 95%.
Entre las demás candidaturas, Augusto Cury, de Avante, registra el 4% del total de las intenciones de voto. Detrás aparecen Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático, y Renan Santos, de Missão, ambos con el 3%. La elección incluye otros postulantes y el escenario se definirá en las urnas este domingo.
El relevamiento también midió cuánto tienen definido su voto los electores a pocas horas de la votación. El 78% de las personas consultadas afirmó que ya tomó una decisión definitiva sobre su voto presidencial, mientras que el 19% dijo que todavía podría cambiar de elección. Entre quienes manifestaron su intención de votar a Lula, el 88% aseguró tener la decisión tomada.
En el grupo que expresó su preferencia por Flávio Bolsonaro, el porcentaje de voto consolidado es del 85%. Los datos indican que todavía hay una parte del electorado que declara que podría cambiar su decisión antes de ingresar al cuarto oscuro. El sistema electoral brasileño establece que un candidato debe obtener más de la mitad de los votos válidos para ser elegido presidente en primera vuelta.
Para ese cálculo no se incluyen los votos blancos ni los nulos. Si ningún postulante alcanza ese porcentaje este domingo, los dos más votados pasarán a una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre. Las encuestas difundidas durante los últimos días presentan distintos escenarios y márgenes entre los principales candidatos, por lo que no permiten anticipar el resultado electoral.
Datafolha también consultó sobre una eventual segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro: en esa simulación, el presidente registra un 48% y el senador, un 45%. En la medición anterior del mismo instituto, la relación había sido de 47% a 45%; la diferencia debe considerarse dentro del margen de error de la encuesta. Otros estudios muestran escenarios distintos.
Una medición de Real Time Big Data difundida este jueves ubicó a Flávio Bolsonaro con el 46% y a Lula con el 45% en una simulación de segunda vuelta. Como el margen de error de ese estudio es de dos puntos porcentuales, sus responsables consideran que existe un empate técnico. La jornada electoral también incluirá la renovación de otros cargos políticos.
Más de 158 millones de electores están habilitados para participar de unos comicios en los que, además de elegir presidente y vicepresidente, votarán autoridades en los estados y representantes legislativos. La votación se realizará mediante el sistema de urna electrónica utilizado en Brasil. El dispositivo tiene una terminal para la autoridad electoral, que identifica y habilita al ciudadano, y otra en la que el elector registra numéricamente su voto.
También habrá misiones internacionales de observación electoral. Lula se presenta como actual presidente y candidato del Partido de los Trabajadores, nuevamente acompañado por Geraldo Alckmin como candidato a vicepresidente. Flávio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, representa al Partido Liberal.
Durante las últimas semanas, la campaña se concentró principalmente en la disputa entre ambos candidatos, aunque la definición dependerá de los votos emitidos este domingo. Las encuestas coinciden en ubicarlos como los postulantes con mayor intención de voto, pero presentan variaciones en los porcentajes y, en particular, en los escenarios de una eventual segunda vuelta. Brasil llegará así a las urnas este domingo 4 de octubre.
Si ningún candidato obtiene más de la mitad de los votos válidos, los dos que reciban más sufragios volverán a competir el 25 de octubre para definir la Presidencia.















