Buenos Aires, 17 de octubre (NA) — El diputado nacional de Unión por la Patria Pablo Yedlin cuestionó al bloque de la Unión Cívica Radical por alinearse al Gobierno libertario y lo consideró "cómplice" de la crisis del sistema universitario público. También criticó al bloque Independencia, que responde al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, por no colaborar con el quórum para habilitar la sesión del jueves pasado en la que se buscaba rechazar el DNU 70. "El propio radicalismo, que teóricamente siempre ha defendido a las universidades públicas, ha sido bastante cómplice de la situación actual. Esa es la verdad.
Si hubiéramos tenido al radicalismo completo con nosotros, el escenario sería otro", aseguró. En una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas (NA), el legislador tucumano también cuestionó a los diputados de Independencia por no presentarse a la sesión. "Las voluntades del medio se alejaron, incluyendo los bloques provinciales de Tucumán. Los diputados de Independencia no bajaron a dar sesión tras reunirse hasta tarde en la Casa Rosada", acusó.
Consultado sobre si la oposición había calculado mal al sostener la convocatoria, Yedlin explicó que la oportunidad de tratar el DNU surgió después de que la Corte Suprema de Justicia dejara sin efecto la cautelar de los excombatientes de Malvinas y, de ese modo, rehabilitara la ley de tierras. Según señaló, el tema estaba en agenda, había generado movilizaciones populares y también estaba influenciado por el Mundial, los jugadores y Malvinas. El diputado sostuvo que la sesión podía permitir avanzar con una iniciativa que, dijo, impulsan desde hace tiempo: derogar el DNU 70, al que calificó como "un mamotreto jurídico que no tiene la menor constitucionalidad".
Afirmó que no existía una justificación de necesidad y urgencia y reconoció que algunos mandatarios habían abusado de ese mecanismo, aunque nunca, consideró, en una magnitud como la actual. Yedlin planteó que un decreto de necesidad y urgencia no está pensado para derogar leyes como las de tierras, góndolas o alquileres, sino para responder a emergencias imprevistas, como el aislamiento obligatorio durante la pandemia. A su entender, utilizarlo para desarticular la legislación vigente y producir "este desastre normativo" demuestra que no hubo un análisis prudente.
Ante la consulta sobre por qué la oposición en Diputados no había intentado rechazar el DNU antes, pese a que el Senado lo había rechazado en marzo de 2024, Yedlin señaló que el espacio cuenta con "90 y pico de legisladores", además del bloque de izquierda, y que alcanzar los 129 necesarios para el quórum representa una distancia. El jueves, indicó, reunieron 121 diputados y les faltaron ocho. El legislador dijo que pensaban que se había abierto una oportunidad, pero que luego intervino un segundo fallo de la Corte Suprema, que consideró más escandaloso que el primero.
Según describió, ese fallo determinó que los excombatientes no tienen legitimidad para el reclamo, mientras que los ambientalistas sí la tendrían. Yedlin sostuvo que esa decisión no tiene sentido y que evidencia, a su entender, a una Corte que sale al rescate del gobierno de Javier Milei ante la premisa falsa de que no podría gobernar sin el DNU 70. También señaló que a la media sanción sobre la Inviolabilidad de la Propiedad Privada se le agregó un capítulo para restituir la ley de tierras que había sido derogada.
A partir de esa falta de coherencia, afirmó, se alejaron voluntades de sectores intermedios, entre ellos los bloques provinciales de Tucumán. Reiteró que los diputados de Independencia no se presentaron a la sesión después de reunirse hasta tarde en la Casa Rosada. Sobre otros temas presentes en la jornada, como la discapacidad, el endeudamiento y la marcha universitaria, Yedlin indicó que la discapacidad y la morosidad formarán parte de la sesión convocada para la semana siguiente.
Explicó que esos asuntos fueron un requisito de los sectores que no asistieron y que dijeron no querer votar contra la gobernabilidad mediante el rechazo del DNU 70, aunque reclamaron que se trataran esas prioridades. El diputado acusó al oficialismo de utilizar esa situación como una estrategia: dijo que prometieron reponer la ley de tierras y tratar la emergencia en discapacidad la semana siguiente a cambio de bloquear el quórum para debatir el DNU 70. Consultado por la diferencia entre el dictamen oficialista sobre discapacidad y la redacción del presupuesto, Yedlin coincidió en que existe una contradicción.
Afirmó que la prórroga de la emergencia en discapacidad choca con el presupuesto enviado por el Ejecutivo y que lograron impulsar su tratamiento en comisión porque tenían los votos necesarios, con una aprobación por unanimidad. Sin embargo, señaló que en paralelo ingresó el presupuesto nacional, cuyo objetivo, según sostuvo, era discontinuar esa asistencia. Entre las medidas incluidas, mencionó la eliminación del Nomenclador Único de Discapacidad, al que definió como una herramienta fundamental para equiparar los valores y la calidad de las prestaciones en todo el país.
Yedlin afirmó que plantearon el tema reiteradamente ante los funcionarios del área, pero que hasta el momento ninguno de los secretarios intervinientes garantizó que la medida vaya a modificarse en el dictamen final del Presupuesto. Al referirse a la crisis de las universidades públicas y a la marcha federal universitaria del jueves, el legislador recordó que la Ley de Financiamiento Universitario fue votada por ambas cámaras, vetada e insistida, pero que el Gobierno no la cumplió. Agregó que la norma sigue judicializada y que la Justicia aplicó una multa que después retiró, lo que, dijo, generó un escándalo.
Yedlin consideró que la Justicia está teniendo un rol poco serio en la discusión. También señaló que la movilización tuvo una concurrencia masiva en todo el país y que reclamó al Gobierno el cumplimiento de la ley. El diputado afirmó que resulta llamativo tener que reclamar que se cumpla una norma vigente.
Según indicó, el Consejo Interuniversitario Nacional calculó que el gasto debería rondar los 11 billones de pesos para todo el año, pero el presupuesto asigna solo 7 billones, lo que consideró un incumplimiento de hecho. "Pongan los 11 billones", planteó Yedlin, y dijo que además señalaron de dónde podrían salir los recursos. Explicó que hay partidas a cargo del Tesoro y una partida presupuestaria superior a los 12 billones de pesos, de la que, sostuvo, podrían obtenerse los 4 billones faltantes para cumplir con la ley. Añadió que el Gobierno argumenta que no puede utilizar esos fondos, pero que, en su opinión, no quiere cumplir la norma.
Sobre el carácter transversal del reclamo universitario entre distintas fuerzas políticas, Yedlin reiteró sus críticas al radicalismo. "El propio radicalismo, que teóricamente siempre ha defendido a las universidades públicas, ha sido bastante cómplice de la situación actual. Esa es la verdad. Si hubiéramos tenido al radicalismo completo con nosotros, el escenario sería otro.
Solamente se diferenció lo que es el radicalismo porteño y algunos legisladores como Pablo Juliano." Consultado por la interna del peronismo entre La Cámpora, con Sergio Massa como aliado, y el armado de Axel Kicillof, Yedlin dijo que el peronismo de las provincias tiene diferencias con una discusión que describió como "bastante ambacéntrica". Señaló que el Frente Renovador, Cristina, La Cámpora y Kicillof orbitan en una dinámica centrada en Buenos Aires que repercute a nivel nacional. El legislador sostuvo que en las provincias buscan un peronismo claramente opositor a Milei y que defienda al pueblo de las políticas de ajuste.
Dijo que los espacios mencionados, incluido Juan Grabois, discuten espacios de poder y diferencias sobre cómo gobernar, pero que coinciden en rechazar el ajuste y al gobierno de Javier Milei, sin acompañar sus iniciativas en el Congreso. Yedlin contrastó esa posición con la de Tucumán, donde afirmó que la conducción local fue aliada del Gobierno nacional. Dijo que por ese motivo se ubican junto al peronismo nacional opositor y se oponen al peronismo dialoguista de Osvaldo Jaldo en Tucumán y de Gustavo Sáenz en Salta, a quienes atribuyó el acompañamiento al oficialismo.
Para el diputado, lo más contraproducente es que haya un peronismo que vote todo lo que Milei le pide. Señaló que su espacio en Tucumán se mantiene atento a la evolución política. Por último, ante la posibilidad de que la conducción se defina en unas PASO, Yedlin consideró que la discusión podría terminar en primarias o en una compulsa interna para determinar qué línea del peronismo conduce.
Dijo que las primarias abiertas serían lo más sano y que no cree que la solución sea una lista de unidad digitada, porque, sostuvo, el pueblo debería decidir mediante el voto en las PASO cuáles son las mejores ofertas.















