La madre de la hija de Cristian 'Pity' Alvarez aseguró que el músico "limpió la mugre del barrio" tras asesinar a Cristian Díaz. Lo dijo este viernes durante su declaración ante el Tribunal en lo Criminal y Correccional Número 29 de la Ciudad de Buenos Aires, donde se tramita la causa. La mujer dio una versión favorable al exintegrante de 'Viejas locas' e 'Intoxicados'.
Afirmó que un grupo de delincuentes del barrio Samoré, en Villa Lugano, "lo volvían loco", y remarcó la peligrosidad y la marginalidad de la zona. "Robaban, iban armados, extorsionaban a la gente", dijo. Luego justificó el accionar de su expareja, quien, según expresó, "limpió la mugre del barrio" tras cometer el crimen de Díaz, a quien asesinó de cuatro tiros en julio de 2018. También añadió que "la gente estaba contenta.
Ese tipo era el chorro del barrio". Además, sostuvo que 'Pity' "es bueno, y para nada agresivo", aunque está acusado de homicidio. El abogado del músico, Javier Baños, dijo a la agencia Noticias Argentinas que su defendido "actuó en legítima defensa, o en todo caso en exceso". "Era él o el otro", afirmó la mujer al intentar justificar a su exnovio.
En su momento, Alvarez había dicho "era él o yo" al referirse al episodio que terminó con la muerte de Díaz. Marcelo Ainkman, otro de los testigos que declaró este viernes, coincidió con la expareja de Alvarez. Dijo que "era normal escuchar disparos en el barrio (Samoré)" y que el músico habitualmente "era hostigado por los delincuentes en un contexto de violencia extrema".
Alvarez siguió la audiencia de manera remota desde el centro de salud mental Colonial Solar, en Castelar, donde está internado. Lo acompañaron sus otros dos abogados defensores, Sebastián Queijeiro y Luciana Comerci. El debate se reanudará el próximo miércoles 21 de octubre a las 11.30, de manera presencial.
El artista volverá a participar por videoconferencia desde la clínica psiquiátrica. La acusación sostiene que el artista asesinó a Díaz de cuatro disparos el 12 de julio de 2018, en el complejo habitacional Cardenal Samoré de Villa Lugano. Después, se dio a la fuga, descartó el revólver en una alcantarilla y fue al boliche Pinar de Rocha, en Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires. “Era él o yo, y creo que cualquier animal hubiera hecho lo mismo”, expresó Álvarez ante los medios cuando se entregó a la Policía.
El intérprete, de 54 años, está imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, delito que tiene una pena de ocho a 25 años de prisión.















