San Juan trabaja en una estrategia para recuperar hasta el 60% de los residuos que se generan diariamente en los hogares de la provincia. La iniciativa busca reducir el volumen de material que termina en disposición final mediante la separación, clasificación y reutilización de residuos. La meta se enmarca en el trabajo sobre economía circular y tratamiento de residuos sólidos urbanos.
El objetivo es disminuir la cantidad de materiales que llegan a los centros de disposición final y aprovechar aquellos que todavía pueden reutilizarse o reciclarse. Para avanzar, el planteo contempla fortalecer distintas etapas del proceso, desde la separación en los domicilios hasta la clasificación posterior y la recuperación de materiales. Uno de los principales desafíos es recuperar más residuos antes de que lleguen a la instancia final de tratamiento.
La estrategia apunta a identificar y separar los materiales que todavía tienen valor en distintos procesos productivos. Entre ellos se encuentran el cartón, el plástico, el vidrio, los metales y otros residuos reciclables, que pueden reincorporarse al circuito mediante tareas de clasificación y recuperación. El objetivo es que una proporción cada vez menor de los residuos generados por los hogares quede sin posibilidades de reutilización.
Para alcanzar la meta del 60%, uno de los aspectos principales es separar los residuos desde los propios domicilios. La separación en origen permite diferenciar los materiales que pueden reciclarse de aquellos que no tienen posibilidades de recuperación. También facilita las tareas posteriores de clasificación y reduce la mezcla entre residuos secos y húmedos.
Desde el área ambiental consideran que el compromiso de los hogares es determinante para mejorar los niveles de recuperación. La separación también permite evitar que materiales reutilizables terminen descartados junto con el resto de los residuos. La estrategia está vinculada con el modelo de economía circular, que busca mantener los materiales dentro del sistema productivo durante el mayor tiempo posible.
En vez de considerar todos los residuos como elementos destinados únicamente al descarte, el esquema propone recuperar los componentes que pueden volver a utilizarse. De ese modo, una parte de los residuos domiciliarios puede convertirse nuevamente en materia prima para distintas actividades. El desafío consiste en ampliar ese circuito y aumentar progresivamente la proporción de materiales recuperados.
El objetivo provincial no depende únicamente del funcionamiento de las plantas de tratamiento. También requiere cambios en los hábitos de los vecinos, especialmente en la forma de separar y disponer los residuos dentro de cada vivienda. La correcta clasificación en los hogares puede facilitar el trabajo posterior y aumentar el volumen de materiales recuperables.
Por eso, el proceso involucra tanto a los organismos encargados del tratamiento como a quienes generan los residuos. Alcanzar una recuperación del 60% permitiría reducir la cantidad de residuos que finalmente deben enviarse a disposición final. También posibilitaría aprovechar más materiales que todavía tienen utilidad y fortalecer el circuito de reciclaje en la provincia.
La meta forma parte de una política orientada a mejorar la gestión de los residuos domiciliarios e incrementar los niveles de recuperación. El propósito es avanzar hacia un sistema que reutilice una mayor proporción de los materiales generados diariamente en los hogares sanjuaninos.














