MADRID.— Pedro Sánchez anunció elecciones anticipadas en España para el próximo 29 de noviembre, después de que el Congreso derogara el viernes los decretos del gobierno para enfrentar la crisis habitacional. El presidente comunicó la decisión desde las escalinatas de la Moncloa, tras consultar durante el fin de semana con su equipo y sus aliados, y notificársela anoche al rey Felipe VI. El conflicto por las medidas de vivienda quedó ligado al caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que busca evitar el desalojo de su casa en el barrio de El Retiro.
El rechazo parlamentario al paquete, conocido como el “decreto Maricarmen”, se produjo también mientras jóvenes acampaban en la Puerta del Sol y reclamaban, entre otras medidas, congelar los precios de los alquileres y suspender los desalojos. En una intervención de diez minutos, Sánchez presentó los comicios como una decisión sobre el rumbo del país ante un escenario global que, según dijo, está atravesado por transformaciones sociales y tecnológicas, entre ellas la inteligencia artificial. Planteó que los españoles deberán elegir entre sumarse a una ola ultraderechista que, en sus palabras, representa un retroceso, o mantener a España como referente de apertura, justicia social y responsabilidad medioambiental.
El mandatario contrapuso un gobierno que, afirmó, trabaje para la mayoría con una posible coalición de derecha y ultraderecha. Acusó a sus adversarios de carecer de propuestas y de buscar recortar derechos y libertades en beneficio de los sectores de siempre. Al cerrar su mensaje, llamó a la movilización y dijo confiar en que la ciudadanía responderá a los desafíos y permitirá que el socialismo vuelva a ganar.
Sánchez asumió el poder en 2018, luego de una moción de censura que desplazó al gobierno de Mariano Rajoy. Desde entonces enfrentó dos elecciones generales y la convocatoria del 29 de noviembre será su tercera candidatura como principal referente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). En el socialismo consideran que el adelanto electoral representa la mejor oportunidad disponible, aunque admiten que el Partido Popular (PP) parte como favorito.
En el PSOE confían en que la crisis de vivienda, que impulsó el acampe en la Puerta del Sol, movilice a los votantes progresistas. También sostienen que hay una mayoría favorable a que el Estado intervenga en el mercado inmobiliario, más allá de las posiciones ideológicas. Sin embargo, las encuestas recientes muestran una ventaja difícil de revertir para la derecha.
Una encuesta publicada el lunes por el diario El Mundo ubica al PP como la fuerza más votada. No obstante, su líder, Alberto Núñez Feijóo, no obtendría la mayoría necesaria para gobernar en solitario y tendría que buscar los votos de Vox. La alianza entre ambos partidos ya se formó en gobiernos de comunidades autónomas, aunque, según el texto, esas experiencias no tuvieron buenos resultados.
Vox, partido de ultraderecha, aparece en ese sondeo como la tercera fuerza, detrás del PSOE, con alrededor del 18% de intención de voto. En los últimos años, Vox también fue una de las formaciones de mayor crecimiento en las elecciones municipales españolas, en línea con el avance de fuerzas de ultraderecha en otros países europeos. Sánchez se refirió a esa tendencia durante su discurso y volvió a convocar a sus compatriotas a ubicarse, según expresó, “en el lado correcto de la historia”.
Las encuestas también muestran un retroceso del PSOE, que sus adversarios y los sondeos vinculan con los reiterados casos de corrupción que involucraron a Sánchez y a su entorno. La izquierda que suele ser aliada de los socialistas perdió terreno y todavía no definió un candidato. Aun así, en el PSOE esperan recuperar apoyos con una campaña enfocada en la vivienda y en la confrontación con la ultraderecha, además de la falta de un liderazgo definido a su izquierda.
El presidente también aprovechó el anuncio para cuestionar a dirigentes internacionales de derecha. Sánchez se refirió al mandatario estadounidense Donald Trump y recordó que España se negó a “sacrificar el Estado de Bienestar en el altar del 5%”, en alusión a la negativa española a aumentar el gasto en Defensa, como había pedido Trump a la Unión Europea. Según el texto, ese desacuerdo deterioró de manera definitiva la relación entre ambos líderes.
Sánchez también aludió al presidente argentino Javier Milei, aunque sin nombrarlo directamente, al contraponer el aumento de la cooperación internacional española con los recortes impulsados por otros gobiernos. Afirmó que España se convirtió en un referente mundial de paz, feminismo y prosperidad, y relacionó sus palabras con la decisión argentina de dejar de financiar organismos internacionales, entre ellos la Organización Mundial de la Salud. Durante su discurso, mencionó la “motosierra” como emblema de esos recortes.
La respuesta del PP al adelanto electoral fue inmediata: publicó “Por fin” en su cuenta oficial. Feijóo sostuvo que los ciudadanos podrán elegir qué país quieren y presentó la votación como algo que excede una disputa entre el PP y el PSOE. Afirmó que, a su juicio, se trata de que España “le gane a Sánchez y a lo que representa”, y de que la nación y la democracia se impongan a quien considera que más daño les causó.
Después del anuncio, Sánchez prevé convocar para mañana a un consejo de ministros con el objetivo de aprobar nuevamente las medidas de vivienda que rechazó el Congreso. El adelanto electoral supone la disolución de las Cortes Generales —integradas por el Congreso de los Diputados y el Senado— desde mañana y hasta que se elija una nueva mayoría parlamentaria. Durante ese período, la Diputación Permanente, un órgano legislativo de emergencia en el que el PSOE y sus aliados tienen mayoría, podría tratar el decreto.
Ese mecanismo permitiría mantener vigentes las medidas hasta la conformación de la próxima legislatura. Todavía no está definido si el gobierno elegirá una versión más conservadora o las propuestas más ambiciosas incluidas en los decretos rechazados. El anuncio dejó en la incertidumbre a los jóvenes que seguían acampando en la Puerta del Sol.
Uno de los manifestantes dijo en declaraciones radiales que reclamaban medidas concretas sobre vivienda y que ahora temen por lo que pueda ocurrir. Sin haberlo previsto, quienes sostienen la protesta podrían convertirse en protagonistas de la campaña electoral que comienza.













