El rey de Marruecos, Mohamed VI, designó a Fátima Zahra El Mansouri, de 50 años, como primera ministra, tras las elecciones celebradas el 23 de septiembre. Según informó el Palacio Real, será la primera mujer en la historia del país en ocupar la jefatura del Gobierno. El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) ganó los comicios legislativos.
En Marruecos, el monarca nombra al jefe del Ejecutivo entre los integrantes de la fuerza más votada, y la persona designada debe formar Gobierno. Una semana después de las elecciones, Mohamed VI eligió a la coordinadora general del PAM, informó el diario español El Mundo. El nombramiento ubica al frente del Ejecutivo a una de las figuras más reconocidas del partido.
El Mansouri es hasta ahora ministra de Ordenación del Territorio Nacional, Urbanismo, Vivienda y Política de la Ciudad, y también alcaldesa de Marrakech. Por su trayectoria política, figuraba entre las favoritas para asumir el cargo. Es hija de un diplomático, proviene de una familia vinculada a los ámbitos de la administración y la justicia de Marrakech, es abogada y estudió Derecho en Francia.
Divorciada y madre de dos hijos, desarrolló su carrera política en esa ciudad, donde obtuvo respaldo de la población y de los integrantes de su partido. La semana pasada, se refirió a la crisis con España tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta y reiteró las reclamaciones de Rabat por el regreso de los menores marroquíes que permanecen en esa ciudad. “Estos son nuestros hijos y tenemos que trabajar con España para que vuelvan a su país. Este es el punto de desacuerdo entre ellos y nosotros”, afirmó. “Son nuestras hijas y nuestros hijos los que se marcharon, y en especial, los que no han alcanzado los 18 años y tienen que volver a su país con sus padres”, agregó.
La designación marca un hito en la historia política marroquí. En 2009, cuando tenía 33 años, El Mansouri se convirtió en la primera mujer en asumir como alcaldesa de Marrakech. Su trayectoria también se enmarca en la incorporación progresiva de mujeres a puestos de responsabilidad durante el reinado de Mohamed VI, período en el que pasaron a dirigir instituciones y ocupar cargos de la Administración tradicionalmente reservados a hombres.
Ahora deberá formar el nuevo Gobierno. El PAM no alcanzó la mayoría absoluta, por lo que tendrá que negociar con otras fuerzas y previsiblemente gobernar en coalición. Esa fórmula ya se aplicó en la legislatura anterior, cuando el Ejecutivo también estuvo integrado por la Reagrupación Nacional de Independientes (RNI) y el partido Istiqlal.
El cambio de Gobierno se produce en un contexto de descontento entre una parte de la juventud marroquí, dificultades para acceder al empleo y a la vivienda, y presión migratoria hacia Ceuta y Melilla. Durante la campaña, El Mansouri vinculó la llegada de migrantes a las ciudades autónomas con una “crisis de confianza entre los jóvenes, las instituciones y la sociedad”. También defendió la necesidad de un “nuevo contrato social”, una propuesta que, junto con esos otros desafíos, marcará parte de la agenda de la nueva legislatura.














