Buenos Aires, 27 octubre (NA) – El candidato presidencial opositor brasileño Flávio Bolsonaro, derrotado en las elecciones, salió de Brasil hacia Estados Unidos en un avión junto con su familia y pidió asilo político al presidente estadounidense, Donald Trump. En Brasil enfrenta tres causas penales por blanqueo de capitales, corrupción y difamación. Según consignó la Agencia Noticias Argentinas, la justicia brasileña sospecha de una posible injerencia extranjera en las elecciones presidenciales mediante financiación irregular, manipulación en plataformas digitales y un eventual favorecimiento futuro a cambio de beneficios en Estados Unidos.
La primera causa que involucra al senador del Partido Liberal está vinculada al banquero Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master, relacionado con un caso de corrupción, evasión y fraude. Vorcaro se encuentra actualmente en prisión. La justicia investiga a Bolsonaro por haber pedido fondos al banquero para financiar la película “Dark Horse”, sobre su padre, quien cumple una pena de prisión domiciliaria de 27 años por golpismo.
En ese marco, Flávio está acusado de corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal. Al principio negó su relación con el banquero, pero luego aparecieron detalles que confirmaron el vínculo. Entre ellos, el sitio The Intercept Brasil reveló que negoció directamente con Vorcaro la transferencia de al menos 24 millones de dólares para producir el filme.
La Policía Federal investiga el origen de los fondos, la estructura de las operaciones y si se cometieron delitos como lavado de dinero, de acuerdo con el sitio UOL. La segunda causa contra el hijo mayor de los Bolsonaro es una investigación que involucra al abogado Willer Tomaz, amigo del excandidato presidencial que perdió ante el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. El expediente apunta a sospechas de blanqueo de capitales relacionadas con empresas de apuestas y plataformas de pago.
Según informes periodísticos, la justicia secuestró el celular del abogado y el análisis del dispositivo detectó “transacciones financieras sospechosas”. También reveló contactos estrechos entre Willer y Flávio Bolsonaro. La investigación tiene en la mira plataformas de apuestas, sociedades extranjeras y otros negocios vinculados al abogado, formalmente o mediante empresas pantalla. “Entre los registros encontrados, hay referencias a fiestas, reuniones y encuentros en los que participaban ambos, así como documentos personales vinculados a Flávio hallados en el iCloud de Willer”, señaló la investigación citada por Folha.
Además, en el teléfono del abogado se encontraron fotos de Flávio Bolsonaro. Ambos se comunicaban a través de una plataforma cuyos mensajes desaparecen después de ser vistos. Según Folha, “los documentos analizados por la Policía Federal indican que Flávio tenía acceso de ´usuario maestro´ a la cuenta bancaria de una de las empresas holding de Willer, Alcazar, lo que le otorgaba un importante poder de gestión".
El viernes pasado, la justicia ordenó congelar los activos de Willer, levantó el secreto bancario y fiscal de sus empresas, canceló sus pasaportes y suspendió las actividades de sus compañías. Willer salió de Brasil el 21 de agosto y no hay constancia de que haya regresado, según fuentes del Tribunal Supremo Federal (STF) citadas por UOL. La última causa en la que aparece el senador del PL de Brasil busca esclarecer si hubo una presunta difamación contra Lula.
El 3 de enero pasado, cuando Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro en Venezuela, el senador de derecha escribió que el reelecto mandatario del Partido de los Trabajadores sería “delatado” por el gobernante venezolano por delitos como narcotráfico y lavado de dinero.















