Buenos Aires, 3 octubre (NA) — La actividad de la industria textil nacional cayó un 22,6% en el acumulado de 2026, en comparación con el mismo período de 2025. Así lo indicó el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que describió una contracción del sector. El retroceso también tuvo impacto en el empleo: desde diciembre de 2023, la cadena textil y de confecciones perdió 28.322 puestos de trabajo, según los datos recopilados por FITA.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas (NA), el fabricante y comerciante Camilo Alan afirmó: "La situación de las pymes textiles y de calzado, que es a lo que yo me dedico, viene muy complicada, con mucha recesión y desocupación". “Hay mucho cierre de fábricas y de comercios, el industricidio que hay es tremendo, la gente no tiene plata y no entra a comprar”, reconoció Alan. La expansión de plataformas de comercio electrónico como Temu y Shein sumó presión sobre las industrias locales. Según el texto, esos sitios ofrecen indumentaria a precios muy bajos, difíciles de igualar para los fabricantes nacionales.
Sobre la competencia internacional, Alan señaló: "La mercadería aumentó, pero nosotros no podemos porque si no, no vendemos; entonces cada vez ganamos menos y los gastos de los servicios son mayores". El escenario también está atravesado por una alta inflación y una marcada pérdida del poder adquisitivo de los consumidores. "A mí la venta me cayó un 60%, muchos colegas se fundieron. Vivimos una política económica que es para cuatro vivos, la estamos pasando muy mal", agregó.
Las fábricas del país funcionan actualmente al 45,3% de su capacidad instalada. El freno productivo se reflejó en una caída de la actividad superior al 22% interanual en el acumulado de los primeros meses de 2026. Las empresas advirtieron que, con los márgenes de rentabilidad al límite, no pueden trasladar los mayores costos operativos a los precios finales sin afectar aún más el consumo.
El retroceso también tuvo consecuencias sobre el empleo y la cantidad de establecimientos. Desde diciembre de 2023, la cadena textil y de confecciones perdió más de 28.000 empleos formales, y el ahogo financiero y la falta de demanda llevaron al cierre neto de más de 500 establecimientos productivos en el último año.














