Una alerta sanitaria se activó en la región de Irkutsk, en Siberia, Rusia, después de la muerte de una técnica de laboratorio de 28 años que trabajaba en un instituto especializado en el manejo y estudio de agentes infecciosos de alta peligrosidad. Las autoridades investigan un posible caso de peste neumónica, aunque todavía no confirmaron ese diagnóstico. Como medida preventiva, cinco hospitales fueron puestos en cuarentena y cerca de 200 personas que tuvieron contacto con la trabajadora quedaron bajo vigilancia médica.
Las restricciones en los centros sanitarios se mantendrán durante aproximadamente tres semanas, mientras se busca determinar qué provocó la muerte. La mujer fue identificada como Daria Shipilova, quien se desempeñaba como técnica de laboratorio en el Instituto Antiplaga de Irkutsk. El establecimiento científico está dedicado al trabajo con agentes infecciosos considerados de alta peligrosidad.
Shipilova desarrolló un cuadro respiratorio grave y debió ser hospitalizada. Su estado se deterioró rápidamente y murió a comienzos de octubre. A partir de su fallecimiento, se activaron protocolos sanitarios y comenzó una investigación para establecer la causa de la enfermedad y la posible vía de exposición.
La principal hipótesis que circula apunta a un posible caso de peste neumónica, una infección causada por la bacteria Yersinia pestis. El gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, describió el cuadro como una “neumonía de origen desconocido” y señaló que las medidas sanitarias se adoptaron de manera preventiva mientras avanzan los análisis. Una de las versiones surgidas después de la muerte sostiene que Shipilova podría haber sufrido un accidente durante sus tareas.
Según esa hipótesis, habría roto accidentalmente un tubo de ensayo con material que contenía la bacteria Yersinia pestis mientras manipulaba muestras. Las autoridades rusas no confirmaron esa secuencia. La investigación continúa abierta y busca determinar si existió una exposición laboral, si la técnica estaba infectada con la bacteria y, en ese caso, cómo se produjo el contacto.
También hay versiones que relacionan el posible contagio con una expedición laboral realizada por la trabajadora. Entre los establecimientos sanitarios alcanzados por las restricciones están los hospitales clínicos N°1, N°3 y N°10, el Hospital Clínico Infantil Ivanovo-Matreninskaya y otro centro sanitario de la región. Las medidas forman parte de un operativo preventivo para limitar posibles contactos mientras se determina qué ocurrió.
Los organismos sanitarios identificaron a las personas que estuvieron en contacto con Shipilova durante los días previos a su fallecimiento. Alrededor de 200 quedaron bajo observación médica y son controladas mediante seguimiento sanitario y pruebas de laboratorio para detectar la eventual aparición de síntomas. Hasta los últimos reportes disponibles, las personas sometidas a vigilancia no presentaban síntomas y sus pruebas de laboratorio habían dado negativo.
Tampoco se habían informado nuevos casos entre los trabajadores del Instituto Antiplaga. Las medidas son supervisadas por Rospotrebnadzor, el organismo federal ruso encargado de la vigilancia sanitaria y epidemiológica.













