El riesgo país de la Argentina cerró este martes en 672 puntos básicos, luego de alcanzar los 710 durante las primeras operaciones. La recuperación de los bonos soberanos permitió frenar la tendencia alcista que el indicador había registrado durante la última semana, en una rueda marcada por la volatilidad de los activos argentinos. El máximo de 710 puntos básicos no se observaba desde octubre del año pasado.
El avance generó atención entre los operadores por la velocidad con la que había subido el indicador. Sin embargo, con el transcurso de las operaciones, la tendencia cambió. Los activos argentinos borraron parte de la suba inicial y el riesgo país terminó considerablemente por debajo del máximo de la mañana.
Uno de los principales factores del cambio fue el rebote de los títulos soberanos, que estabilizaron sus cotizaciones después de varias jornadas consecutivas de pérdidas. El ingreso de compradores redujo la tasa de retorno exigida para los bonos y descomprimió la presión observada al comienzo de la rueda. Entre los títulos emitidos bajo legislación local, conocidos como Bonares, las subas llegaron hasta el 0,7%.
En ese segmento se destacó el comportamiento del AL35D. Los bonos emitidos bajo legislación extranjera, denominados Globales, también se recuperaron, con avances de hasta el 0,8%. Dentro de ese grupo, el GD46D encabezó las mejoras de la jornada.
La recuperación de los bonos modificó un comienzo marcado por la caída de los títulos argentinos y el consecuente incremento del riesgo país. El indicador pasó de los 710 puntos básicos alcanzados durante las primeras operaciones a los 672 del cierre, una diferencia que reflejó la volatilidad de los activos argentinos durante la rueda. Pese al alivio hacia el final de las operaciones, el mercado continúa condicionado por factores de incertidumbre locales e internacionales.
El cierre de este martes interrumpió, al menos durante una jornada, la escalada que el riesgo país había acumulado durante la última semana.















