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El Reino Unido quedó sin su único rompehielos de patrulla en el Atlántico Sur

El Reino Unido quedó sin su único rompehielos de patrulla en el Atlántico Sur

La Armada del Reino Unido quedó temporalmente sin su único rompehielos destinado a tareas de patrulla en el Atlántico Sur. El HMS Protector sufrió un doble fallo de motor mientras se alejaba del Reino Unido y debió ser remolcado de regreso a Devonport, en Plymouth. La Marina Real deberá determinar el alcance de los daños y establecer si la embarcación puede ser reparada.

Hasta que se complete esa evaluación, el Reino Unido no cuenta con el buque que utilizaba específicamente para patrullar aguas heladas de esa región y brindar apoyo a las islas Malvinas. Según la información publicada por The Telegraph y reproducida por Noticias Argentinas, los dos fallos de motor impidieron que el rompehielos continuara navegando por sus propios medios. Por ese motivo, fue necesario remolcarlo hasta Devonport.

La Armada británica deberá realizar una evaluación técnica para establecer qué provocó la avería, cuál es el nivel de daño y si existe la posibilidad de recuperar operativamente la nave. Las causas del doble fallo todavía deben determinarse mediante los análisis correspondientes. El HMS Protector era utilizado habitualmente para patrullar el Atlántico Sur y prestar servicios de apoyo vinculados con las islas Malvinas.

Su salida de operación afecta una capacidad específica de la Marina Real británica en esa región. La situación adquirió relevancia por el área en la que operaba el buque y por la falta de un reemplazo inmediato en caso de que no pueda ser reparado. La avería generó preocupación y reacciones en sectores militares británicos.

El comandante Tom Sharpe, quien estuvo al frente del HMS Endurance, antecesor del HMS Protector, cuestionó el momento en que el Reino Unido perdió esa capacidad operativa. “Retirar nuestra capacidad de patrulla en aguas heladas del Atlántico Sur —en un momento de renovada retórica belicista argentina respecto a las Malvinas y sus recursos, y mientras aumenta la disputa por el extremo norte del globo— resulta inoportuno”, afirmó Sharpe. La declaración refleja la preocupación de determinados sectores militares británicos por la ausencia temporal de una embarcación especializada en una región que Londres considera estratégica. Otro aspecto central del episodio es que no hay una alternativa inmediata.

De acuerdo con The Telegraph, si los daños del HMS Protector impidieran su reparación, el Reino Unido no dispondría de un rompehielos sustituto hasta 2030. Ese escenario extendería durante varios años la pérdida de una capacidad naval diseñada específicamente para operar en aguas heladas. Por ahora, la prioridad de la Marina Real es determinar si el buque puede volver al servicio después de las reparaciones.

The Telegraph indicó que la avería podría estar relacionada con deficiencias de mantenimiento. Una fuente de la Marina británica describió al HMS Protector como “una capacidad realmente importante, no solo para la Armada Real, sino para la nación”. Otra fuente consultada calificó lo ocurrido como un “fallo catastrófico”.

Estas expresiones muestran la importancia que algunos sectores internos atribuyen a la salida de servicio del rompehielos. La relevancia del HMS Protector está vinculada con su capacidad para operar en regiones donde las condiciones marítimas y climáticas requieren embarcaciones especialmente preparadas. En el caso británico, se utilizaba para patrullar el Atlántico Sur y realizar operaciones de apoyo en torno a las islas Malvinas.

La salida temporal del buque no significa que el Reino Unido haya quedado sin presencia naval en el Atlántico Sur. Sí implica que no cuenta con su único rompehielos destinado específicamente a ese tipo de tareas, una capacidad especializada que no puede equipararse a la de una unidad convencional de superficie. El incidente se produjo además en un contexto de dificultades operativas en la Marina Real.

En junio, The Telegraph había informado que toda la flota británica de submarinos de ataque de propulsión nuclear estaba inmovilizada mientras esperaba tareas de mantenimiento y reparación. Según aquella información, el Reino Unido no contaba entonces con submarinos de ataque disponibles para ser desplegados. La avería del HMS Protector suma ahora otro inconveniente relacionado con el mantenimiento y la disponibilidad de unidades de la flota británica.

La evaluación de los técnicos de la Marina Real será determinante para establecer cuánto tiempo permanecerá fuera de servicio el rompehielos. Si puede ser reparado, el Reino Unido podría recuperar su capacidad especializada de patrulla en el Atlántico Sur una vez finalizados los trabajos. El escenario sería distinto si los daños resultaran irreversibles.

En ese caso, la falta de un reemplazo antes de 2030 abriría un período prolongado sin una embarcación equivalente destinada específicamente a patrullar aguas heladas de esa región. Por el momento, el HMS Protector permanece fuera de servicio y el Reino Unido espera los resultados de los análisis técnicos para saber si podrá recuperar a corto plazo una de sus capacidades navales específicas en el Atlántico Sur.

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