El Gobierno nacional rechazó las denuncias de la Junta Interna de ATE del Hospital Garrahan sobre desfinanciamiento, falta de trabajadores y problemas de infraestructura. Desde el Ejecutivo aseguraron que no hay un congelamiento en la incorporación de personal, defendieron las inversiones realizadas y cuestionaron la representatividad del gremio que convocó a una protesta. La respuesta oficial se conoció este miércoles 4 de noviembre, antes de una convocatoria gremial prevista para el jueves 5 de noviembre, a las 13, frente a las instalaciones del hospital.
La protesta fue organizada por trabajadores nucleados en ATE, quienes denunciaron problemas con la dotación de personal, la infraestructura y la disponibilidad de medicamentos e insumos médicos. Frente a esos reclamos, fuentes del Gobierno defendieron la administración del establecimiento y sostuvieron que las medidas adoptadas permitieron mejorar la distribución de los recursos disponibles. También acusaron a sectores sindicales de utilizar el conflicto hospitalario con fines políticos.
Uno de los argumentos del Ejecutivo estuvo relacionado con la evolución salarial de los trabajadores del Garrahan. Según fuentes oficiales, durante el último año las remuneraciones del personal registraron un incremento global superior al 80%. Además, señalaron que en noviembre de 2025 se aplicó una recomposición salarial del 61%, después de varios meses de conflicto entre los trabajadores y las autoridades.
El Gobierno rechazó que ese incremento fuera consecuencia directa de las medidas de fuerza impulsadas por las organizaciones sindicales. En cambio, atribuyó la mejora a una reorganización administrativa y al “orden en las cuentas” implementado por la actual gestión. Según la interpretación oficial, el saneamiento financiero permitió destinar recursos a salarios, obras de infraestructura y equipamiento médico.
La administración nacional sostuvo que esas decisiones estuvieron orientadas a mejorar las condiciones laborales y la atención de los pacientes pediátricos. Las fuentes gubernamentales también se refirieron a la representatividad de la Junta Interna de ATE dentro del hospital. Desde el oficialismo señalaron que la organización sindical no es el gremio mayoritario entre los trabajadores del establecimiento.
Según las cifras mencionadas por el Gobierno, ATE cuenta con aproximadamente 380 afiliados, una cantidad que representaría menos del 10% de la planta de personal. A partir de esos números, las autoridades cuestionaron que la organización presente sus reclamos como si representaran a la totalidad de los trabajadores. También vincularon las protestas con el escenario político de cara al próximo año electoral.
Estas afirmaciones forman parte de la posición expresada por el Ejecutivo frente al conflicto. La representación sindical rechazó esa postura y sostiene sus reclamos por las condiciones laborales y asistenciales.















