Buenos Aires, 24 octubre (NA) — El cáncer de mama es la principal causa de muerte oncológica entre las mujeres en Argentina. Aunque la evidencia científica confirma que la enfermedad es curable en más del 90% de los casos cuando se diagnostica en estadios iniciales, las elevadas tasas de mortalidad persisten por demoras en el acceso al diagnóstico y por la dispersión de la información médica en el país. Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, el Índice de Concientización sobre Salud Mamaria Argentina 2026 identificó que el obstáculo no es solo la falta de información, sino también su calidad y la brecha entre lo que la población sabe y lo que efectivamente logra hacer.
En relación con la detección temprana, el informe señala una distancia entre el conocimiento y la práctica en los controles de rutina. Si bien el 70% de las mujeres en Argentina identifica la consulta ginecológica como el hábito más importante para proteger la salud mamaria, solo el 51% realiza esos controles de manera efectiva. El 49% restante tiene una relación reactiva o discontinua con el sistema de salud: un 23% consulta únicamente ante la aparición de dolor o molestias visibles, un 16% asiste con intervalos superiores a los dos años y un 10% afirma no haber realizado nunca una consulta.
La falta de continuidad en las consultas repercute directamente en la realización de la mamografía, el método estandarizado para detectar de forma precoz lesiones no palpables. Aunque el 84% de las mujeres mayores de 40 años se hizo al menos una mamografía en su vida, un 41% de ese grupo no mantiene una frecuencia adecuada de control: no tiene un hábito fijo, posterga el estudio por más de dos años o solo se lo realiza ante un síntoma. Entre las mujeres mayores de 40 años que nunca se hicieron una mamografía, el 46% menciona motivos relacionados con el desconocimiento o la desinformación.
Entre ellos, no saber si tiene la edad adecuada o si necesita el estudio, creer que no hace falta si no hay síntomas o señalar que el médico/a nunca lo solicitó. El estudio indica que el acceso a la mamografía está estrechamente relacionado con la frecuencia de los controles profesionales. Entre las encuestadas que acuden al ginecólogo una o dos veces al año, el 79% se realizó el estudio; la cifra baja al 20% entre quienes no consultan a un profesional, una diferencia de 59 puntos porcentuales.
Además, solo el 36% sabe que debe comenzar a hacerse mamografías a los 40 años y un 71% desconoce que, ante síntomas o antecedentes de riesgo, puede realizarse el estudio de manera prioritaria en el sistema público a cualquier edad. "El Índice de Concientización 2026 demuestra que las mujeres argentinas quieren cuidar su salud, pero enfrentan severas barreras de acceso e información. Desde la Fundación Instituto Natura impulsamos esta investigación para transformar los datos en conocimiento estratégico y articular esfuerzos entre el sector público, privado, el sistema sanitario y la comunidad”, dijo Florencia Mezzadra. Asimismo, añadió: “Saber que la detección temprana salva vidas no alcanza si el sistema no garantiza las condiciones para llegar a tiempo; debemos lograr que la salud mamaria deje de ser un desafío individual y se transforme en un compromiso colectivo".
En cuanto a la reducción de riesgos, el 83% de las encuestadas considera que es posible reducir la probabilidad de desarrollar cáncer de mama. Además, un 89% manifiesta estar “dispuesta” o “muy dispuesta” a cambiar hábitos para lograrlo. Sin embargo, la voluntad se enfrenta a las condiciones cotidianas y a la falta de información precisa.
Solo el 57% dice contar con las condiciones materiales necesarias —como tiempo, recursos económicos, transporte accesible y estabilidad laboral— para sostener esos hábitos, y apenas un 38% conoce con exactitud los factores de riesgo modificables respaldados por evidencia científica. El informe también analiza las redes de acompañamiento y los canales de información. Si bien el 52% conoce a alguien cercano que atravesó la enfermedad, más de la mitad de las mujeres encuestadas afirma no tener la información necesaria para brindar ayuda concreta a una mujer que la padece.
Por otra parte, un 48% no recuerda haber visto ninguna campaña de concientización sobre cáncer de mama durante el último año, un dato que plantea interrogantes sobre el alcance de las estrategias tradicionales. Ante la eventual aparición de un síntoma, el 97% afirma que acudiría de inmediato al médico. Sin embargo, también coexisten conductas como esperar días o semanas para observar la evolución (59%), buscar información en motores de internet (59%) o recurrir a herramientas de Inteligencia Artificial (12%).















