El periodista Ulises Jaitt y su abogado, Ignacio Barrios, reclamaron una decisión fundada sobre el pedido de reapertura de la causa que investiga la muerte de la modelo Natacha Jaitt. También cuestionaron que los avances administrativos no estén acompañados por una respuesta sobre el fondo de la pesquisa. Un nuevo despacho informó que se completó el escaneo de la totalidad del expediente en papel.
Sin embargo, todavía resta incorporar la digitalización al sistema informático SIMP y se dispuso remitir el expediente físico al Juzgado de Garantías Número 2 de Tigre. La medida avanza en la organización de las actuaciones, pero no resuelve el planteo central de Ulises Jaitt, hermano de la víctima: la revisión de la decisión que mantuvo archivada la investigación y el pedido de reapertura de la causa. En un pronto despacho dirigido a la Fiscalía General de San Isidro, se indicó que la revisión fue presentada el 20 de agosto de 2026.
La presentación reclama una resolución expresa que examine los cuestionamientos y explique por qué corresponde mantener el archivo o reabrir la causa. El reclamo también incluye la preservación de los dispositivos electrónicos y del material pericial. Se solicita verificar técnicamente qué información se obtuvo, qué archivos se conservan y si las comprobaciones propuestas pueden realizarse sobre las copias disponibles o requieren los dispositivos originales.
La crítica señala que escanear el expediente y remitirlo entre dependencias no reemplaza una respuesta sobre los pedidos de investigación. La digitalización debe facilitar el examen de la causa y el acceso a sus antecedentes; su valor también depende de que permita avanzar hacia decisiones de fondo. Ulises Jaitt, con el patrocinio de Barrios, insiste en que se resuelva el pedido de reapertura y se atienda la preservación de la prueba.
El expediente continúa su trámite administrativo, mientras que la respuesta sobre la continuidad de la investigación sigue pendiente. Natacha Jaitt murió en la madrugada del 23 de febrero de 2019, a los 41 años, en un salón de fiestas ubicado en la localidad bonaerense de Benavídez. Posteriormente, la autopsia y las pericias toxicológicas determinaron que murió por una "insuficiencia respiratoria por edema agudo de pulmón" y una "falla multiorgánica", producto del consumo de cocaína y alcohol.















