París, 2 octubre (Enviado especial de NA) – Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy, consultó a Tim Gould, economista jefe de la Agencia Internacional de Energía (IEA), sobre sus perspectivas acerca del crecimiento de la demanda de petróleo y los cambios registrados en los últimos años. Gould explicó que la IEA analiza posibles trayectorias del sistema energético mediante distintos escenarios, en un contexto que describió como marcado por un alto grado de incertidumbre. Algunos prevén que la demanda de petróleo siga creciendo durante cinco o diez años y luego se estabilice.
Otros escenarios analizan qué sería necesario para cumplir determinados objetivos climáticos y plantean perspectivas diferentes para el petróleo y el gas. El economista jefe sostuvo que la IEA nunca planteó el fin del petróleo y señaló que, incluso en un escenario de emisiones netas cero, seguirían existiendo cantidades significativas de hidrocarburos en el sistema energético. Gould estimó que en ese escenario todavía habría alrededor de 25 millones de barriles diarios de producción de petróleo y cerca de un billón de metros cúbicos de producción de gas.
Explicó que esa permanencia responde, entre otros factores, a usos no vinculados con la combustión y a sectores del sistema energético extremadamente difíciles de descarbonizar. En ese sentido, indicó que incluso bajo ese escenario las industrias extractivas seguirían teniendo un papel. También aclaró que el mundo actualmente no está en la trayectoria necesaria para alcanzar las emisiones netas cero y presentó esas proyecciones como un análisis de lo que se necesitaría para cumplir los objetivos establecidos por países de todo el mundo.
El economista también se refirió a las necesidades de inversión y señaló que la industria del petróleo y el gas debe realizar importantes desembolsos para mantener estable la producción frente a la declinación de los yacimientos existentes. Indicó que, durante los últimos seis o siete años, la inversión promedio en upstream rondó los 550.000 millones de dólares anuales. De ese monto, estimó que unos 500.000 millones fueron necesarios solamente para sostener los niveles de producción y contrarrestar el declino de los campos existentes.
En ese contexto, Gould sostuvo que, independientemente de las perspectivas sobre la demanda futura, seguirá existiendo una importante necesidad de capital en el upstream. También destacó las oportunidades para países con recursos altamente productivos como la Argentina.














