Buenos Aires, 1 noviembre (NA) — El Ministerio de Seguridad bonaerense y el Municipio de Avellaneda encendieron las alertas por la interna en la barra brava de Racing, que se intensificó en las últimas semanas. El conflicto se desató a partir del pedido de detención de Leandro "Leo" Paredes, líder del grupo, tras golpear meses atrás a Walter Alagastino, exintegrante de "la Guardia Imperial". Ese grupo supo manejar las tribunas del "Cilindro" y algunos de sus miembros ahora intentan recuperar el poder.
Al mal momento futbolístico de "La Academia" se sumó un nuevo capítulo de violencia en las tribunas. De un lado están quienes resisten para conservar el liderazgo y, del otro, quienes buscan volver. La Justicia ordenó detener a Paredes por agredir a Alagastino en la tribuna durante un partido de "La Academia".
El líder permanece prófugo y es buscado por la Policía Bonaerense y la Policía Federal. Según pudo averiguar la Agencia Noticias Argentinas, la agresión se inscribe en una disputa entre viejos referentes. La aparición de la bandera "Vuelve Josi", en alusión al antiguo jefe de la "Guardia Imperial", José “Josi” Repetto, encendió la alarma de funcionarios policiales y de Avellaneda.
Los movimientos de las facciones disidentes alimentan las sospechas sobre un posible conflicto, en un contexto en el que Paredes está ausente y algunos de sus allegados manejan el grupo. "La Policía está buscando a ese Paredes, pero también mira lo que está sucediendo en la interna con ese grupito que quiere volver. Ya quisieron años antes, pero no pudieron y ahora vuelven a la carga, sobre todo envalentonados porque el 'capo' no está y porque hay un desorden generalizado por los malos resultados futbolísticos y por algunas cuestiones institucionales como dirigentes que se van del club", sostuvo un jefe policial a la NA. Algunos integrantes de la barra oficial, conocida como "Los Pibes de Racing", se mostraron sorprendidos por la rapidez y las medidas dispuestas por el juez subrogante del Juzgado de Garantías número 4 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús, Hugo Llado.
Tras la investigación de los fiscales Mariano Zitto y Sebastián González, el magistrado resolvió la prisión preventiva. En ese sentido, deslizaron que "peleas como esas ocurren miles en muchos lados y ningún barra está preso, no se le armó semejante causa". Alagastino reconoció públicamente haber integrado "la Guardia Imperial", grupo que respondía a Raúl “Huevo” Escobar desde fines de los años noventa.
Escobar fue el máximo jefe entre 2004 y 2021, aunque desde 2017 había cedido parte de su liderazgo a Repetto, quien, al igual que Alagastino, había llegado a la tribuna de adolescente a fines de los '90, llevado por él. Diversos registros e investigaciones judiciales señalan a "Huevo" como uno de los socios o fundadores de Sur Finanzas Group S.A., junto a Ariel Vallejo. Escobar es propietario de un local ubicado en el centro de Avellaneda, en la Avenida Mitre al 600, donde Vallejo instaló primero su oficina de contador.
Tiempo después, allí funcionó Sur Cambio, administrada por Vallejo y su madre, y posteriormente el lugar pasó a ser formalmente una sucursal activa de Sur Finanzas. Recientemente, el juez federal Tomás Rodríguez Ponte ordenó detener a Vallejo, luego de que incumpliera las condiciones para mantener la libertad. Quedó alojado en el penal de Ezeiza, acusado de liderar una asociación ilícita y de lavado de dinero por montos multimillonarios, en una causa que involucra transferencias sospechosas con más de 15 clubes de fútbol.
Desde el municipio siguen de cerca la interna y afirmaron que trabajan junto a autoridades de la Provincia para evitar una escalada violenta en el distrito. La bandera con la inscripción “Vuelve Josi”, que apareció en Avellaneda, fue uno de los indicios más visibles de las intenciones de un sector ligado al pasado. La consigna llamó la atención en un contexto en el que la agresión a Alagastino ya había generado una reacción de sectores disidentes.
La bandera volvió a poner en circulación el nombre de “Josi” Repetto y alimentó la percepción de que había grupos dispersos con aspiraciones de disputar el poder. El propio Repetto apareció en fotos junto a Rafael Di Zeo y referentes de la barra de Boca, durante previas en las cercanías de la Bombonera. Esa relación contrasta con una eventual aspiración de reconstruir poder dentro de la hinchada de Racing y, según el texto original, merece ser examinada en el marco de la disputa actual.
Alagastino estuvo vinculado al sindicato de los trabajadores de peajes y fue guardaespaldas de Facundo Moyano. "Facundo lo echó porque se dio cuenta de algo feo que le estaba haciendo", reveló a la Agencia Noticias Argentinas un allegado al ex diputado nacional, quien evitó precisar cuál fue el hecho. Según esa versión, estaría relacionado con un presunto faltante de dinero. En el conflicto también aparece una foto de una reunión secreta en la casa de Walter Boca, de quien se sospecha que estaría al frente del sector disidente en formación.
La imagen, tomada hace unos tres meses, habría correspondido a una "cena entre amigos" en la que se conversó sobre cómo preparar el regreso al dominio de la tribuna. En la foto aparecen Boca y, a su lado, Walter "Coco" Gómez, exintegrante de "La 95", una facción que en los años noventa se ubicaba a la izquierda de "La Guardia Imperial". También están Nelson “el Pollo” Dómene y Maximiliano Gatica, quienes integraban la barra oficial y, a partir de la imagen, fueron señalados como "traidores" y expulsados.
Boca, quien aspiraría a convertirse en el nuevo jefe, proviene del rubro de los medicamentos y tuvo escándalos judiciales por su vínculo con una droguería de Pablo Shocklender. Esa firma presuntamente revendía medicamentos con sobreprecios a IOMA y a los municipales de Avellaneda. En 2011, Boca fue indagado en esa causa.
En 2019 asumió como director administrativo de la Obra Social del Personal Marítimo (OSPM), la caja de salud del SOMU, poco después de que terminara la intervención judicial durante la gestión de Mauricio Macri como presidente de la Nación. Boca había sido designado por la conducción de Raúl Durdos, pero fue despedido siete meses después porque no entregó los estados contables de su gestión, pese a los reiterados pedidos. En la interna de la barra de Racing, Dómene también está mal visto en el club.
Está acusado de haber vendido a la barra de River una bandera de Racing de gran tamaño, donada por el Banco Provincia a mediados de los años noventa. El pedido de captura contra Paredes sigue vigente y la situación podría ser aprovechada por el grupo disidente que se está formando. Mientras tanto, en Avellaneda mantienen la alerta y siguen de cerca la interna, en la que se busca el regreso de viejos barrabravas con el aval de empresarios con pasado judicial.















