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San Juan espera una ventana meteorológica para medir la nieve en la Cordillera

San Juan espera una ventana meteorológica para medir la nieve en la Cordillera

San Juan deberá esperar para completar las mediciones de nieve en la alta Cordillera, que permitirán elaborar el pronóstico de derrame anual de las cuencas de los ríos San Juan y Jáchal. Las condiciones meteorológicas impidieron realizar los vuelos previstos y postergaron una parte central del operativo. David Devia, secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables de San Juan, explicó que la demora estaba contemplada entre las posibilidades, debido a las características particulares de esta temporada.

El operativo comprende siete puntos de monitoreo y la importante acumulación de nieve también exige adaptar la logística y el equipamiento. El procedimiento requiere trasladar en aeronaves al personal especializado y los equipos hasta estaciones nivo-meteorológicas ubicadas en sectores de alta montaña. Allí se realizan los cateos para conocer la profundidad de la nieve y otras características necesarias para determinar el volumen de agua esperado.

La principal dificultad es encontrar una ventana meteorológica que permita realizar los vuelos en condiciones adecuadas. La expectativa oficial está puesta en la próxima semana, cuando podría presentarse un escenario favorable para completar los muestreos pendientes. El pronóstico hídrico provincial se elabora a partir de tres componentes técnicos y no depende exclusivamente de la cantidad de nieve acumulada durante el invierno.

El primero es la teledetección y el uso de sensores remotos: mediante imágenes satelitales, los especialistas analizan las superficies de las dos grandes cuencas hidrográficas provinciales, la del río Jáchal, al norte, y la del río San Juan, al sur. El segundo componente es el relevamiento directo en la Cordillera, donde los equipos deben llegar hasta las estaciones nivo-meteorológicas y realizar los cateos. El tercero consiste en procesar toda la información mediante modelos de mecánica estadística.

La combinación de estos elementos permitirá establecer el pronóstico de derrame anual de los principales ríos sanjuaninos. La demora de los vuelos impide cerrar por ahora el informe definitivo, porque aún faltan las mediciones directas en terreno. La variabilidad meteorológica en la montaña es uno de los factores que más condiciona el operativo.

Los helicópteros trasladan a los especialistas de Hidráulica y los elementos necesarios para trabajar en sectores de acceso terrestre limitado. “Las condiciones del tiempo en la cordillera cambian de hora en hora, por lo que la planificación de los vuelos no se puede fijar al cien por cien”, explicó Devia. El operativo estaba previsto inicialmente para esta semana, pero las condiciones obligaron a modificar la planificación. Ahora se espera que durante la próxima semana pueda aparecer una ventana meteorológica que permita realizar los vuelos y avanzar con los relevamientos.

La profundidad de la nieve acumulada en algunos puntos de la Cordillera también incide en la organización del trabajo. En ciertos sectores se detectaron capas consolidadas de tres metros e incluso registros de hasta 3,19 metros. Esa acumulación obliga a modificar el operativo respecto de temporadas con menos nieve, principalmente por las características del equipamiento que debe trasladarse a la alta montaña. “Penetrar esta escala para extraer la muestra, realizar el pesaje y someter las variables a medición exige adaptar la cantidad y capacidad del equipamiento técnico”, señaló Devia.

La tarea incluye extraer y pesar las muestras, además de medir las distintas variables que luego se incorporan al análisis general. Para hacerlo, es necesario contar con el equipamiento adecuado en cada punto. De los siete puntos de monitoreo previstos, dos corresponden a la cuenca del río Jáchal y cinco están ubicados en la cuenca del río San Juan.

La dimensión del trabajo hace que el relevamiento no pueda completarse en un solo vuelo: según explicó el funcionario, habitualmente se necesitan entre cinco y seis jornadas para realizar los muestreos. Las aeronaves trasladan a los profesionales hasta cada estación nivo-meteorológica, donde los técnicos extraen las muestras bajo las condiciones de seguridad correspondientes. Al terminar, vuelven a abordar la aeronave para continuar hacia otro punto de medición o descender a los valles cuando es necesario reabastecer combustible.

La Provincia todavía no puede cerrar el pronóstico hídrico porque las mediciones directas en la Cordillera son una parte indispensable del procedimiento técnico. Los datos satelitales brindan información sobre la cobertura nival, pero deben complementarse con las muestras tomadas en los puntos de monitoreo y su posterior procesamiento estadístico. Recursos Hídricos mantiene pendientes los vuelos y seguirá observando las condiciones meteorológicas para determinar cuándo será posible ingresar de manera segura a la alta montaña.

Una vez completados los siete puntos y procesada toda la información, la Provincia podrá avanzar con el pronóstico de derrame anual de las cuencas de los ríos San Juan y Jáchal, un estudio que permitirá contar con el panorama hídrico para el próximo ciclo.

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