Buenos Aires, 29 de septiembre (NA) — Cuatro de los siete imputados por la muerte de Diego Armando Maradona declararon por última vez este jueves en el juicio. Leopoldo Luque sostuvo que el fallecimiento fue "un evento fortuito y súbito", mientras que Pedro Di Spagna señaló al neurocirujano como "el responsable" de la salud del paciente. Agustina Cosachov, por su parte, expresó: "Hice lo mejor que pude".
La audiencia comenzó a las 11 en los Tribunales de San Isidro, luego de que el juez Alberto Gaig llegara tarde. Asistieron el psicólogo Carlos Díaz; el médico clínico Pedro Di Spagna; la jefa de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini; el jefe de enfermeros, Mariano Perroni; Luque y Cosachov. El único ausente fue el enfermero Ricardo Omar Almirón.
Gaig preguntó quién sería el primero en declarar. Forlini se ofreció para comenzar y respondió las preguntas de su defensor, Nicolás D'Albora. Afirmó que Luque y Cosachov "eran los médicos tratantes" del futbolista y mencionó el acta de externación de la Clínica Olivos, donde Maradona fue operado por un hematoma subdural.
Según ese documento, "se solicitaba enfermería las 24 horas" para "la toma de signos vitales" durante la internación domiciliaria del paciente en el country San Andrés de Tigre. Forlini dijo que su tarea estaba relacionada con los servicios médicos brindados por la prepaga en la que trabaja y volvió a atribuir la "responsabilidad" a Cosachov y Luque. Como ejemplo, citó una frase de la médica que indicaba que la "decisión final" dependía de ella y del exmédico de cabecera de Maradona, quien había jugado en Boca, la Selección argentina, Sevilla y otros equipos. "Todos los que estudiamos medicina lo hacemos con el corazón.
No tenía intereses económicos ni personales. No tenía conflictos con el paciente ni la familia. Me imputan omisiones de cosas que no había pedido.
Pido que Dios me acompañe en ese camino”, manifestó Forlini. Luego regresó a su asiento con visible tristeza y un vaso de agua en una de sus manos. Di Spagna dijo que "quería contar su verdad" en su última exposición y que "esperó mucho este momento".
También aclaró que en noviembre de 2020 “no” trabajó “para Swiss Medical ni para Medidom”. “Entramos al domicilio (Tigre) y no había ninguna epicrisis. Lo único que se nos brindó era una tomografía computada de un hematoma subdural”, afirmó el clínico, quien agregó que Maradona atravesaba un tratamiento postoperatorio por la intervención en la Clínica Olivos. Según el imputado, usó siempre la palabra “sugiero” al recomendar estudios complementarios y la consulta con un nutricionista para revisar la dieta del exfutbolista. “El único nexo entre nosotros, Maradona, la familia, los médicos y los enfermeros era Forlini”, sostuvo.
También recordó que el 18 de noviembre de 2020, cuando no pudo ver a Maradona, Luque dijo ser "el médico tratante", una afirmación que el neurocirujano negó en su declaración. “Hay un proceder médico antes de la muerte de Maradona y otro proceder médico después de la muerte de Maradona”, afirmó Di Spagna. Calificó de "absurdo" e "indignante" que lo señalaran como responsable de la salud del 'Diez'. “No hay una foto mía con Maradona, nunca hablé con la prensa. Soy una persona de perfil bajo.
Actué en forma ética, siempre respetando una orden. La consciencia la tengo muy tranquila”, dijo el médico, quien agradeció el acompañamiento de su defensora oficial, María Julia Marcelli. Luque negó que los "edemas" fueran "signos de alarma", dijo que nunca integró el chat 'Tigre' —en el que participaban enfermeros, Forlini, Di Spagna, un neurólogo, un kinesiólogo y otros profesionales— y aseguró que estuvo "siempre preocupado por la salud y la adicción" de Maradona. “Cuando se sentía bien no me llamaba.
Cuando se sentía mal, me llamaba (…) Lo amaba", expresó el neurocirujano, quien mostró conversaciones para respaldar su defensa. “Un edema no está asociado a algo que pueda causar una muerte inminente. Ese patrón de edema ya lo tenía antes. El edema no es una pauta de alarma en ningún libro, no es signo de alarma”, sino que “el dolor de pecho y la falta de aire” sí lo son, señaló. “Había patrones que indicaban se hinchaba y se deshinchaba.
Yo no estaba en el grupo Tigre por el que enfermería reportaba”, agregó. También aseguró que concurría "siempre para chequear" a Maradona, quien entonces era director técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata. Luque apuntó contra Di Spagna, negó haber dicho que era el “médico de cabecera” de Maradona y afirmó: “Siempre actué de buena fe”. “No tengo nada que esconder”, sostuvo.
También dijo: “Nancy Forlini conversaba con terceros y me mencionaba como médico tratante, es muy fácil decir que ‘Luque era el responsable de todo'”. Ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, Luque ratificó que la muerte fue “un evento súbito, agudo e irreversible”. Esa declaración coincide con las conclusiones de los peritos Pablo María Ferrari y Antonio José Maya.
La postura difiere de la conclusión de los 22 peritos que integraron la Junta Médica Interdisciplinaria. En ese informe se indicó que Maradona murió por una insuficiencia cardíaca secundario a un edema agudo de pulmón y una miocardiopatía dilatada. Cosachov pidió la palabra y respondió algunas preguntas del tribunal.
También contestó a su abogado, Vadim Mischanchuk, quien consultó sobre el vínculo médico-paciente entre su clienta y Maradona. La psiquiatra dijo que conoció a Diego el 27 de junio de 2020 por intermedio de Luque y señaló que Forlini coordinó la internación domiciliaria en Tigre. Además, negó haber ordenado retirar a los acompañantes terapéuticos que estaban con Maradona y sostuvo que esa decisión la tomó el exentrenador. “No había patología hepática activa, cardiológica ni renal”, precisó.
También reiteró que no firmó el acta de externación de la Clínica Olivos: "Creo que nadie lo leyó". Cosachov recordó que visitó a Maradona el 12, 15 —cuando él estaba dormido—, 18 y 25 de noviembre de 2020 en el country San Andrés de Tigre, el día del fallecimiento. Además, volvió a defender el plan farmacológico que le suministraron. "Siempre estuve comprometida.
Lamento todo lo que pasó. Hice lo mejor que pude", concluyó. El titular del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 7, Alberto Gaig, informó las pautas para los alegatos de las partes en el segundo debate.
Los fiscales adjuntos de San Isidro, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, tendrán cuatro horas el jueves 8 de octubre. Las querellas podrán exponer los días 13 y 14 de octubre, y las defensas, el 20, 21 y 22 de octubre. Cada una dispondrá de un máximo de tres horas. "No se admiten interrupciones, discrepancias, objeciones ni descalificaciones" que entorpezcan el desarrollo de los alegatos, advirtió Gaig, quien añadió: "No se va a permitir una nueva producción extensa de la prueba". "Se deberá evitar cualquier lectura extensa de chats, pericias y declaraciones; y no se reeditará la producción de audios", concluyó el juez.
El juicio por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de Maradona entra en su tramo final y se esperan jornadas para determinar las presuntas responsabilidades o no de los imputados.















