Buenos Aires, 26 septiembre (NA) — Ocho de los diez sectores económicos que más crecieron durante la gestión del presidente Javier Milei perdieron empleos, según un estudio de la UBA. El informe también señala que el crecimiento de las actividades más dinámicas no alcanza a compensar la debilidad de las ramas que concentran una mayor proporción del empleo. La industria manufacturera cayó 8% desde el inicio de la gestión y perdió más de 80.000 puestos registrados desde noviembre de 2023.
Acumula dieciocho meses consecutivos de caídas y concentra casi la mitad de la destrucción total de empleo asalariado registrado. El comercio, con una contracción de actividad del 4%, redujo su dotación 1,9% interanual. En el agregado, el empleo privado registrado cayó 1,5% interanual en marzo de 2026, unos 96.700 puestos, y acumula 329.667 asalariados registrados menos desde noviembre de 2023.
En el mismo período, el EMAE creció 5,6%. Las ramas que más mano de obra ocupan —industria, comercio y construcción— son las que más empleo están perdiendo en esta gestión. El Centro de Estudios para la Recuperación Argentina de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA destacó en su último informe que los sectores más beneficiados por el actual modelo económico son, paradójicamente, los que generan menor cantidad de trabajo registrado.
El agro, la minería y algunas ramas vinculadas a los servicios financieros muestran un desempeño relativamente favorable, aunque su capacidad para generar puestos de trabajo directos es limitada. La explotación minera, la rama de mayor expansión relativa, perdió 5.200 empleos registrados en el último año. El agro, con una recuperación acumulada del 40%, sumó apenas 1.700 puestos interanuales y representa el 5,2% del empleo privado registrado.
En conjunto, ambas actividades registraron un saldo neto de 3.500 puestos de trabajo menos en los últimos doce meses, pese al repunte de su actividad. Entre los rubros con mayor crecimiento acumulado figuran el agro (+40%), impulsado por la recuperación tras la sequía de 2023; la intermediación financiera (+19%); y minas y canteras (+16%), favorecidos por la estabilización macroeconómica y el crecimiento de actividades exportadoras. Hoteles y restaurantes también registran una evolución positiva (+13%), asociada a la recuperación del turismo y de algunos segmentos de servicios.
En cambio, la industria manufacturera continúa con dificultades (-8%), afectada por la debilidad de la demanda interna y los cambios en la estructura de costos. El comercio también está entre los sectores más afectados (-4%), en un contexto de debilidad del consumo privado. Industria, comercio y construcción continúan mostrando dificultades y concentran buena parte de la pérdida de empleo registrado.
En conjunto, el mayor dinamismo se concentra en sectores exportadores y vinculados a los recursos naturales, mientras que las ramas ligadas al mercado interno siguen rezagadas. Esta divergencia persiste aun cuando la actividad agregada pierde impulso en 2026.












