Buenos Aires, 2 de noviembre (NA) — La reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei se presentó como una herramienta para incentivar las contrataciones y promover el empleo registrado. Sin embargo, los primeros datos posteriores a la sanción muestran una caída de los puestos formales, un aumento de la informalidad y el cierre de empresas. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, reconoció que no está conforme con la respuesta de los empresarios ante los cambios aprobados.
La Ley 27.802 de modernización laboral fue sancionada en marzo de 2026 y, desde entonces, los puestos de trabajo registrados disminuyeron un 0,9%, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). En junio, las nuevas incorporaciones al empleo representaron apenas el 1,6% del total de trabajadores ocupados, el nivel más bajo de la serie. En agosto, el indicador subió al 1,8%, de acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo, aunque se mantuvo por debajo del 2% registrado en febrero, antes de la sanción de la reforma.
Además, el INDEC informó que la informalidad aumentó 1,8 puntos porcentuales entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026: pasó del 43,2% al 45% de la población ocupada. El Monitor de la Reforma Laboral, elaborado por el Instituto Argentina Grande, advirtió que el empleo privado registrado lleva 13 meses en caída. Desde el inicio de la gestión de Milei, la pérdida acumulada alcanza los 241.200 puestos de trabajo.
El informe también señaló que más de 6 millones de personas trabajan actualmente en la informalidad. Se estima que durante el último año se sumaron 348.000 puestos informales, principalmente en actividades por cuenta propia. El Monitor concluyó que medidas como la extensión del período de prueba y el banco de horas no parecen haber alcanzado el objetivo de incentivar las contrataciones formales.
Sturzenegger, ideólogo del proyecto, atribuyó la falta de resultados a los empresarios. “No estoy conforme con la respuesta de los empresarios con la reforma laboral”, confesó. El ministro también lamentó lo ocurrido con la ultraactividad, el mecanismo por el cual las cláusulas de un convenio continúan vigentes una vez vencido su plazo, hasta que sean reemplazadas por un nuevo acuerdo. “Ahora todos los convenios que se firman son iguales, porque nadie se quiere pelear, todo el mundo quiere que el Estado te resuelva el problema por vos”, se quejó. El ex titular del Banco Central también se refirió a los cambios en el mercado laboral que dejó la pandemia: “Hay un cambio en el mercado laboral y hay mucha gente que elige la modalidad mucho más flexible”, señaló.
A este panorama se suma el aumento de la desocupación. En el segundo trimestre de 2026, la tasa llegó al 7,9%, frente al 7,6% del mismo período del año anterior, según datos del INDEC. También subió respecto del trimestre previo y alcanzó el nivel más alto desde que Milei asumió la Presidencia.
En el sector privado, un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) registró una pérdida de 12.700 puestos en el último período analizado, equivalente a una caída del 0,2%. El total quedó en torno a los 6,1 millones de trabajadores y acumula 14 meses consecutivos de contracción. Desde noviembre de 2023, el sector perdió alrededor de 266.000 puestos de trabajo, una reducción del 4,2%.
De acuerdo con el estudio, la cantidad de trabajadores se encuentra en niveles similares a los de mayo de 2014. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, la economía acumuló un crecimiento neto del 2,2%, mientras que el empleo asalariado privado cayó más del 4% durante el mismo período. En materia salarial, el salario mínimo no tuvo una recuperación real en septiembre y acumula una pérdida del 40,8% desde noviembre de 2023.
Por su parte, la remuneración promedio de los trabajadores registrados privados cayó un 0,4% en julio, aunque en agosto habría mostrado una mejora real del 1,3%.















