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San Juan realiza el mayor simulacro sísmico escolar con más de 243.000 participantes

San Juan realiza el mayor simulacro sísmico escolar con más de 243.000 participantes

San Juan lleva adelante este viernes 9 de octubre el simulacro sísmico escolar más masivo de su historia. Participan más de 243.000 estudiantes, docentes, porteros y personal no docente de todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial. Por primera vez, la totalidad de los establecimientos educativos sanjuaninos participa de un ejercicio coordinado para poner a prueba sus procedimientos de actuación ante un terremoto.

El operativo se desarrolla de manera simultánea por turnos y está organizado por el Ministerio de Educación y la Secretaría de Seguridad y Protección Civil. Desde el Centro Integral de Seguridad y Emergencias (CISEM) se realiza el seguimiento de las evacuaciones. La jornada contempla cuatro horarios: 10, 16, 19 y 21 horas.

Los ejercicios tienen una duración estimada de entre 10 y 20 minutos, según las características de cada institución. El objetivo es comprobar cómo responden las comunidades educativas ante una emergencia sísmica, identificar dificultades y establecer posibles modificaciones en los protocolos vigentes. La ministra de Educación, Silvia Fuentes, destacó que la convocatoria alcanza a la totalidad de los establecimientos educativos de la provincia, una cobertura que no se había conseguido en las prácticas anteriores. “Por primera vez llegamos al 100% de todas las escuelas sanjuaninas para poder hacer este simulacro”, señaló la funcionaria.

Fuentes explicó que las instituciones realizan habitualmente entre dos y tres simulacros anuales. La diferencia de esta jornada, remarcó, es la participación conjunta de todo el sistema educativo. La preparación comenzó antes del ejercicio de este viernes, con la elaboración de un plan de evacuación por parte de cada establecimiento.

Luego, esos documentos fueron revisados junto con Protección Civil, que hizo observaciones sobre los recorridos previstos, las salidas disponibles y los tiempos necesarios para trasladar a los estudiantes hasta los lugares considerados seguros. El trabajo previo también contempló las particularidades edilicias de cada escuela, ya que las condiciones de evacuación pueden variar según la ubicación, las instalaciones y los espacios disponibles. El procedimiento establece que, ante la señal que representa el inicio de un movimiento sísmico, los alumnos deben adoptar una posición de protección dentro de las aulas.

La evacuación comienza una vez finalizado ese período inicial de resguardo, no durante el movimiento simulado. Después, cada curso debe trasladarse de manera ordenada hacia el punto de encuentro establecido en el protocolo de su institución, siguiendo las indicaciones del personal docente. La ministra explicó que cada establecimiento tiene identificados previamente los sectores destinados a reunir a los estudiantes. “Cada escuela sabe cuál es su punto de encuentro”, afirmó Fuentes.

El procedimiento también contempla la designación de responsables para realizar el corte preventivo de los suministros de electricidad, agua y gas. Una vez completada la evacuación, se realizan las verificaciones correspondientes para comprobar las condiciones de seguridad de las instalaciones. Una particularidad del operativo son los establecimientos que no cuentan con espacios internos suficientes para concentrar a todos sus estudiantes.

En esos casos, los protocolos contemplan la utilización de sectores externos, lo que requiere una coordinación adicional para garantizar el desplazamiento seguro de los alumnos. Entre las instituciones mencionadas se encuentran la EPET N°2, la EPET N°4 y la Escuela Rogelio Boero, cuyos procedimientos incluyen evacuaciones hacia sectores de la vía pública. También está previsto que la Escuela Normal Superior Sarmiento utilice espacios externos, como la Plaza Laprida, para desarrollar parte de su ejercicio.

La elección de los puntos de encuentro responde a evaluaciones previas sobre las condiciones de seguridad de cada lugar. Fuentes explicó que los equipos técnicos analizaron diferentes elementos de riesgo, entre ellos las instalaciones de gas, las cámaras sépticas y otros componentes que podrían representar un peligro durante una evacuación. “Está todo medido, está todo detallado”, aseguró la ministra. El secretario de Seguridad, Enrique Delgado, explicó que el simulacro permitirá obtener información sobre el funcionamiento de los protocolos y la capacidad operativa de los organismos que intervienen. “Cada establecimiento va a aplicar su protocolo de acuerdo a las circunstancias de cada establecimiento”, señaló el funcionario.

Delgado indicó que el propósito no es establecer un único procedimiento para todas las instituciones, sino comprobar que cada escuela cuente con un mecanismo adecuado a sus características. Cuando finalicen los ejercicios, las autoridades analizarán los resultados para determinar qué aspectos necesitan modificaciones. “Ese es el objetivo de este simulacro, ir mejorando para que, en caso de que suceda un acontecimiento de emergencia, tengamos el mejor protocolo en cada escuela”, sostuvo. El análisis también permitirá evaluar si la cantidad de efectivos policiales y recursos disponibles resulta suficiente para responder ante una situación real.

En el dispositivo participan diferentes áreas de seguridad, entre ellas dependencias policiales como D-3 y D-7. El seguimiento desde el CISEM permitirá reunir información sobre el desarrollo de los procedimientos en los establecimientos educativos. Durante la jornada también se observará cuánto tiempo necesita cada institución para completar el traslado de sus estudiantes hacia los puntos seguros.

La ministra Silvia Fuentes explicó que el propósito es mejorar los registros obtenidos en ejercicios anteriores. Sin embargo, aclaró que una situación real puede presentar condiciones diferentes, especialmente por la duración y las características del movimiento sísmico. Por ese motivo, las autoridades consideran que los resultados deberán analizarse teniendo en cuenta las particularidades de cada establecimiento y las condiciones previstas en los protocolos.

El secretario Delgado también destacó que la evaluación posterior es necesaria para ajustar los procedimientos. “Uno puede hacer un simulacro y tener en cuenta diferentes variables, pero luego va a tener que ir evaluando de acuerdo a la emergencia”, expresó. Además de poner a prueba los mecanismos de evacuación escolar, la actividad pretende extender las medidas de prevención hacia las familias sanjuaninas. Con más de 243.000 estudiantes involucrados, las autoridades consideran que los conocimientos adquiridos durante el ejercicio pueden trasladarse posteriormente a los hogares.

Fuentes planteó la necesidad de que cada familia conozca los sectores seguros de su vivienda y tenga previsto cómo actuar si debe abandonar el inmueble durante una emergencia. “Debemos concientizar a la familia de que todos debemos tener un plan de evacuación. ¿Cuál es la zona segura de nuestra casa? ¿Qué debemos tener preparado en caso de que tengamos que abandonar la vivienda?”, expresó la ministra.

La propuesta busca que los estudiantes no solo conozcan los procedimientos escolares, sino que también puedan compartir esas recomendaciones con sus familiares. El operativo contempla todos los niveles y modalidades del sistema educativo sanjuanino, incluidos los establecimientos de Educación Especial y las instituciones que desarrollan actividades durante la noche. La distribución de los ejercicios en cuatro horarios permite que participen estudiantes de los distintos turnos.

También se dispuso que las actividades extraordinarias que se desarrollen dentro de establecimientos educativos sean interrumpidas momentáneamente para permitir la participación en el simulacro. De esta manera, la convocatoria busca que todos los integrantes de las comunidades educativas tengan la posibilidad de ensayar los procedimientos de actuación. Una vez concluidos los cuatro ejercicios previstos para este viernes, las autoridades comenzarán a evaluar la información reunida durante la jornada.

El análisis contemplará los tiempos de evacuación, las dificultades detectadas, los recorridos utilizados y la coordinación entre los establecimientos y los organismos de seguridad. A partir de esos resultados podrán realizarse modificaciones en los planes existentes y establecer nuevas pautas para mejorar la respuesta ante una eventual emergencia. La ministra Silvia Fuentes y el secretario Enrique Delgado coincidieron en que el simulacro no se limita a la evacuación de los edificios, sino que también permite comprobar la organización de cada institución y la capacidad de respuesta de las áreas involucradas.

Con la participación del 100% de los establecimientos educativos y más de 243.000 estudiantes, San Juan desarrolla una jornada de prevención sísmica que servirá para revisar y actualizar los protocolos escolares, con el propósito de reducir riesgos y mejorar la preparación ante un posible terremoto.

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