Philip Morris International (PMI), una de las principales compañías tabacaleras del mundo, busca reducir progresivamente la comercialización de cigarrillos convencionales y ampliar su participación en el mercado de productos sin combustión. La empresa informó que estas alternativas ya representan el 43% de sus ingresos netos globales, una proporción alcanzada durante los últimos doce años. La estrategia fue presentada en Argentina durante el encuentro “Technovation: smoke-free by PMI”, que reunió a científicos, cultivadores, reguladores y representantes de la industria de la nicotina, además de autoridades nacionales e internacionales de la compañía.
Christos Harpantidis, Group Chief Corporate Affairs Officer de PMI, explicó que la intención es seguir aumentando la participación de esos productos hasta que los cigarrillos tradicionales tengan un peso mínimo o desaparezcan del negocio. “En el futuro, con suerte, los cigarrillos ocuparán un 0% o un porcentaje realmente mínimo”, manifestó. La transformación implica un cambio en el modelo de negocios de una compañía históricamente vinculada con la fabricación y comercialización de cigarrillos. Según Harpantidis, el desarrollo tecnológico permitió incorporar dispositivos que calientan el tabaco en lugar de quemarlo.
Entre los productos que impulsa la empresa está IQOS, un sistema electrónico de calentamiento de tabaco que forma parte de su estrategia internacional. La compañía presenta estos dispositivos como alternativas para fumadores adultos que siguen consumiendo nicotina y no abandonan el cigarrillo convencional. Sin embargo, los productos de tabaco calentado no están libres de riesgos sanitarios: contienen nicotina y pueden generar dependencia.
La ausencia de combustión no elimina los efectos perjudiciales del consumo de tabaco. Durante la presentación, Harpantidis sostuvo que la reconversión responde a una transformación comercial y a una estrategia que la compañía vincula con la reducción de los daños asociados al tabaquismo. La exposición también abordó los resultados económicos que obtuvo Philip Morris desde que comenzó a desarrollar nuevas líneas de productos.
El directivo confirmó que las alternativas sin combustión representan actualmente el 43% de los ingresos netos globales de la empresa. La cifra muestra el peso que adquirió este segmento en una estructura empresarial tradicionalmente orientada al mercado de cigarrillos. La compañía informó, además, que sus productos sin humo están presentes en 109 países.
Harpantidis señaló que, según las estimaciones empresariales, 43 millones de personas dejaron de consumir cigarrillos convencionales y utilizan las nuevas alternativas de la empresa. Ese dato corresponde a información comunicada por Philip Morris y no debe interpretarse como una medición independiente de personas que hayan abandonado completamente el consumo de tabaco o nicotina. En el encuentro también se analizó la situación del mercado argentino y los cambios normativos relacionados con la comercialización de dispositivos sin combustión.
Hasta hace poco tiempo, el país mantenía restricciones que impedían la venta de estos productos. La situación empezó a modificarse con la Resolución 549/2026, que introdujo un nuevo marco regulatorio y estableció la implementación de un registro obligatorio para fiscalizar su comercialización e importación. El cambio constituye una primera instancia para el ingreso de nuevas alternativas al mercado nacional.
Desde Philip Morris señalaron que aún quedan procedimientos regulatorios pendientes antes de avanzar con la introducción comercial. Harpantidis reconoció que Argentina está en una etapa de transición y que las modificaciones realizadas hasta ahora no alcanzan para completar el proceso. El ejecutivo explicó que la regulación principal ya cambió, pero todavía deben resolverse otras cuestiones administrativas.
La posibilidad de avanzar con la estrategia de la compañía en el país dependerá de la implementación de los cambios y de esos procedimientos pendientes. A nivel internacional, Philip Morris proyecta reducir progresivamente la participación de los cigarrillos tradicionales en sus operaciones. Harpantidis sostuvo que el objetivo es seguir desarrollando tecnologías y ampliar la disponibilidad de productos sin combustión.
El ejecutivo señaló que la transformación demandará tiempo por las diferencias regulatorias entre países, la competencia comercial y las posiciones de distintos actores vinculados con la industria. Mencionó los mercados de Italia, Grecia, Portugal, Japón y Corea, donde los dispositivos de calentamiento de tabaco ya tienen presencia comercial. La compañía considera que esos antecedentes pueden servir para avanzar en otros países, aunque cada mercado tiene sus propias condiciones regulatorias.
El proceso también modifica la relación entre las empresas tabacaleras, los organismos reguladores y los consumidores. Durante el encuentro en Argentina se trataron temas vinculados con la comunicación de los nuevos productos, las restricciones publicitarias y la necesidad de establecer mecanismos para informar sobre sus características. Harpantidis explicó que las regulaciones que limitan la publicidad de productos relacionados con el tabaco y la nicotina dificultan que la empresa comunique sus desarrollos.
Por ese motivo, la compañía impulsa encuentros con especialistas, representantes de la industria y organismos vinculados con la regulación. La transformación comercial se desarrolla en un contexto en el que las políticas de salud pública siguen priorizando la prevención del tabaquismo y el abandono del consumo de tabaco. Philip Morris anticipó que continuará destinando esfuerzos al desarrollo de productos y tecnologías orientados a modificar su estructura de ingresos.
Su objetivo es que las alternativas sin combustión aumenten progresivamente su participación en el negocio global, mientras disminuye el peso de los cigarrillos tradicionales. La compañía atraviesa así una transformación que combina innovación tecnológica, cambios comerciales y nuevas condiciones regulatorias, con el propósito declarado de reemplazar progresivamente los cigarrillos convencionales. Sostiene que el proceso continuará durante los próximos años, mientras busca ampliar su presencia internacional en un segmento que ya representa una parte considerable de sus ingresos.















