Buenos Aires, 10 octubre (NA) — El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, defendió este sábado el histórico aumento del presupuesto de defensa de la isla. Aclaró que la medida no busca "provocar" a China, sino disuadir un conflicto armado en el estrecho. Durante su discurso oficial por el Día Nacional, el mandatario sostuvo que el fortalecimiento militar de Taipéi es una herramienta clave para resguardar la estabilidad regional.
Según explicó, la inversión en capacidades de autodefensa apunta a proteger la paz y garantizar que un eventual diálogo político con Pekín se desarrolle en condiciones de estricta paridad y dignidad. Con sus declaraciones, Lai buscó responder a las críticas externas y diferenciar la política de seguridad de la isla de cualquier intención belicista o de confrontación directa. La postura del Ejecutivo coincide con la aprobación, en agosto pasado, de un proyecto financiero militar sin precedentes para 2027.
La propuesta contempla una partida presupuestaria récord de 1,12 billones de dólares taiwaneses, equivalente a unos 35.042 millones de dólares estadounidenses. El plan representa el 3,01 % del Producto Interior Bruto (PIB) de la isla y consolida una tendencia de inversión destinada a modernizar las fuerzas armadas. Además, el proyecto de ley implica un aumento del 18 % respecto de los fondos asignados para el ejercicio del año anterior.
La inyección de capital forma parte de la estrategia de Taipéi para reforzar su infraestructura de seguridad ante el incremento de las presiones de la República Popular China. El régimen de Pekín mantiene su reclamo soberano sobre el territorio insular, al que califica reiteradamente como una "parte inalienable" de su geografía nacional. Pese al respaldo del gabinete presidencial, la iniciativa todavía debe superar un complejo trámite legislativo antes de su implementación definitiva.
El proyecto de presupuesto militar necesita el visto bueno del Parlamento de Taiwán, donde se anticipan intensos debates en las próximas semanas. El trámite es el principal desafío inmediato para la administración de Lai Ching-te, debido a que las fuerzas de oposición tienen una ajustada mayoría de escaños en el Legislativo. Esa composición obligará al oficialismo a buscar consensos para destrabar los fondos de defensa.















