La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunciará este miércoles el rumbo de su política monetaria, a una semana de las elecciones legislativas norteamericanas. La decisión se conocerá a partir de las 15 horas de Argentina y el consenso mayoritario de los analistas espera que la tasa de interés se mantenga en el rango actual de 3,75% a 4%. La reunión genera expectativa en los mercados internacionales por sus posibles efectos sobre la economía estadounidense, los mercados financieros, los flujos de capital y el comportamiento de los activos de países emergentes.
La principal expectativa para el encuentro del Comité Federal de Mercado Abierto, conocido como FOMC, es que continúen los actuales niveles de tasas. La Fed llega a la reunión después de elevar la tasa de referencia en 0,25 puntos porcentuales en su encuentro anterior, hasta ubicarla en el rango de 3,75% a 4%. Ese movimiento fue el primero en más de nueve meses y la primera suba en más de tres años.
En aquella oportunidad, los doce integrantes del FOMC respaldaron la decisión de manera unánime. La evolución de los precios es uno de los principales factores que condicionan la decisión del organismo. La inflación estadounidense registró en septiembre una variación interanual del 3,7%, un dato que mantiene bajo observación la posibilidad de nuevas medidas para evitar una mayor aceleración.
Preservar la estabilidad de precios es uno de los principales objetivos de la Fed, por lo que la evolución de la inflación influye directamente en sus decisiones sobre las tasas. A ese escenario se suma la incertidumbre vinculada con los precios de la energía y los suministros eléctricos, en medio del conflicto en Medio Oriente. El encuentro de este miércoles será el cuarto desde que Kevin Warsh asumió la presidencia de la Reserva Federal en reemplazo de Jerome Powell.
Desde su llegada, el organismo modificó la tasa de referencia una sola vez: en la reunión anterior, cuando el FOMC decidió aumentar el costo del dinero en un cuarto de punto porcentual. Durante octubre, la Reserva Federal también mantuvo una agenda de reuniones sobre política monetaria y condiciones financieras, según consta en las publicaciones oficiales del organismo. En su último informe, el FOMC actualizó sus proyecciones sobre el desempeño de la economía estadounidense.
Para 2026, la Fed estimó un crecimiento del Producto Interno Bruto del 2,3%, una mejora de 0,1 puntos porcentuales respecto de su cálculo anterior. Para 2027, elevó la proyección al 2,4%, también 0,1 puntos porcentuales por encima de la estimación previa. Las previsiones reflejan la expectativa de que la economía estadounidense continúe expandiéndose pese al escenario de tasas elevadas.
El organismo también modificó sus estimaciones sobre la evolución de los precios. Para 2026, la Fed aumentó su proyección de inflación en 0,1 puntos porcentuales y la ubicó en 3,7%. Para 2027 mantuvo la estimación en 2,3%, mientras que para 2028 la elevó al 2,1%.
Estas proyecciones forman parte de los indicadores centrales que utiliza el organismo para determinar cuánto tiempo deben mantenerse elevadas las tasas de interés. Tras la última decisión monetaria, Warsh explicó cuáles son los principales objetivos de la conducción de la Fed. “Nuestro objetivo es garantizar que las condiciones crediticias y financieras sean, con el tiempo, compatibles con nuestro mandato; que los cambios relativos de precios en algunos sectores de.















