Con el tiempo contado, el Gobierno debate internamente los plazos y las condiciones de los acuerdos con gobernadores. Los entendimientos son necesarios para avanzar en materia legislativa y también para la proyección de la reelección del presidente Javier Milei en 2027. En esa discusión aparece la situación económica del país, cuyo programa acumula cuestionamientos externos e internos.
Frente a ese escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, pide celeridad para cerrar los entendimientos con los 13 mandatarios provinciales aliados. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, comparte esa postura por la tensión que le supone el desafío. Según sus cálculos, cada día que pasa complejiza el panorama, por lo que, sobre el cierre de la semana, activó una nueva tanda de reuniones individuales con los mandatarios provinciales.
Sin embargo, los alfiles karinistas manejan otros tiempos. Consideran que los plazos son un factor clave en la negociación y se muestran reticentes a resignar la posibilidad de crecer en el interior del país. "La discusión es la de siempre. ¿Qué fue primero: el huevo o la gallina?", se preguntó una fuente legislativa ante la Agencia Noticias Argentinas.
En la misma línea, un integrante del reducido círculo planteó: “Somos los más ansiosos en querer cerrar y en tener la foto. Ahora, espero ver que la economía funcione”. Algunos insisten en sostener la división de tareas y, en ese esquema, le atribuyen al ministro de Economía la determinación de seguir su metier. "Nosotros no opinamos de economía y es lógico", señaló un ladero de la funcionaria, quien se inclina por no apurar los entendimientos.
Mientras tanto, los gobernadores esperan definiciones para avanzar en alianzas que les permitan, en algunos casos, reelegir en 2027. En paralelo, el oficialismo trabaja para impulsar acuerdos que posibiliten la sanción de las leyes que descansan en el Congreso. En la hoja de ruta, la reforma electoral recibe especial atención porque instrumentaría cambios claves de cara a los comicios presidenciales del año próximo.
La mesa política deberá desenmarañar las internas mientras el presidente Javier Milei está volcado al plano internacional. Esta semana, el mandatario volverá a Estados Unidos para respaldar a Donald Trump antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre. Luego viajará a España para reforzar su respaldo a la derecha española ante los comicios anticipados para el 29 de noviembre.
Ajeno al debate doméstico, el ala política intentará acercar posiciones y llegar ordenada a 2027. El calendario apremia y en el oficialismo consideran que octubre será clave para avanzar en materia legislativa y consolidar los primeros pasos de los entendimientos, que parecen demorarse más de lo esperado.















