Buenos Aires, 15 de octubre (NA) – El Tribunal de Disciplina de la Asociación del fútbol Argentino (AFA) suspendió por tres meses al presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón; al vicepresidente segundo, Pascual Caiella; y al director deportivo del club, Marcos Angeleri. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la sanción se aplicó después de las agresiones sufridas por el árbitro Darío Herrera durante la final de la Supercopa Internacional. Los dirigentes bajaron al campo de juego para insultar al juez.
Además, Estudiantes de La Plata deberá abonar el equivalente a 500 entradas generales por las “infracciones acreditadas respecto de sus autoridades e integrantes de su delegación”. La medida se conoció poco menos de tres semanas después de la final, que tuvo un arbitraje de Darío Herrera con varias polémicas. El partido terminó con una derrota por 3-1 del conjunto platense ante Rosario Central y significó el segundo título del “Canalla” desde el regreso de Ángel Di María al fútbol argentino.
Verón, Caiella y Angeleri se presentaron en el campo de juego para encarar al árbitro, quien consignó las agresiones sufridas en el informe posterior al partido. Los tres directivos recibieron tres meses de suspensión para el normal cumplimiento de sus actividades. Los argumentos fueron similares: se sancionó el ingreso no autorizado al campo de juego y la conducta incorrecta frente al árbitro designado para el partido, por parte del presidente, el vicepresidente segundo y el director deportivo del club, respectivamente.
Además de las suspensiones, el club deberá abonar el monto equivalente a 500 entradas generales, luego de ser encontrado responsable de los incidentes ocurridos en el campo de juego y en la zona de vestuarios. Allí hubo un altercado entre integrantes de ambas delegaciones antes del final del partido.














