El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado un acto por el Día de la Lealtad. En su discurso, reclamó unidad dentro del peronismo y planteó la necesidad de construir una alternativa política nacional. Ante militantes y dirigentes, Kicillof aseguró que el justicialismo puede regresar al poder y sostuvo: “el peronismo va a volver a gobernar la Argentina”.
También pidió reorganizar el movimiento y concentrar los esfuerzos en una propuesta que pueda disputar el rumbo político del país frente a la administración de Javier Milei. Al comienzo de su intervención, el gobernador recordó el origen histórico del Día de la Lealtad y destacó el impacto que, según su análisis, tuvo aquella movilización en la historia política argentina. “81 años después de ese histórico 17 de octubre, seguimos conmemorando que se produjo en nuestro país una gesta histórica, que cambió para siempre la Argentina: le dio voz a los que no tenían voz, les dio derechos y participación política a los que estaban marginados y excluidos”, expresó. Kicillof sostuvo que la aparición del justicialismo generó transformaciones en distintos aspectos de la sociedad argentina.
En ese sentido, afirmó que “hubo una revolución económica, política y social, pero también una revolución de las conciencias”, y agregó que una de las premisas de ese proceso fue que “nadie se arrodilla ante los poderosos”. Una parte importante del discurso estuvo dirigida a cuestionar al Gobierno nacional y, en particular, su política exterior. El gobernador bonaerense vinculó sus críticas con las ideas de Juan Domingo Perón y sostuvo: “Decía Perón que si nuestros adversarios se ponen en frente de nuestras banderas, se van a encontrar con un pueblo que lucha y resiste.
La Argentina no puede recibir órdenes de otro país: no podemos tener en vez de presidente a un che, pibe de los mandados del presidente de los Estados Unidos”. Frente a ese escenario, Kicillof consideró que el peronismo debe construir una propuesta política para disputar el poder. “Por eso hoy la lealtad con el pueblo es construir una alternativa que el año que viene termine con esta pesadilla que nos gobierna”, manifestó. Además, planteó que una de las obligaciones del espacio es “actualizar la doctrina y estar a la altura de los tiempos”.
También pidió que las diferencias internas del Partido Justicialista no desvíen la atención del principal adversario político. “Tenemos un adversario poderoso, con recursos internacionales, que quiere instaurar en Argentina una vuelta a la dependencia absoluta. Ante eso vengo a recordar una de las 20 verdades del peronismo: el adversario está allá, es contra ellos. Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”, señaló.
La reorganización interna del espacio y la construcción de una propuesta electoral común fueron ejes de su pronunciamiento. Sobre el cierre, el gobernador bonaerense habló de su propio papel en el futuro del peronismo y ratificó su disposición a participar activamente en la construcción política nacional. “Lo dije el otro día y lo digo hoy: cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora del país. Al peronismo no hay desafío que le quede grande”, expresó.
Finalmente, volvió a plantear como objetivo el regreso del justicialismo al Gobierno nacional. “El peronismo va a volver a gobernar la Argentina: nuestra tarea es construir una alternativa, representar a nuestro pueblo y recuperar la Argentina para los argentinos”, afirmó Kicillof al cerrar su intervención por el Día de la Lealtad.














