La quinta Marcha Federal Universitaria concluyó este jueves con enfrentamientos entre grupos de manifestantes y efectivos de Gendarmería en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Durante los incidentes hubo piedras, balas de goma y gases lacrimógenos, que llegaron a ingresar al Palacio Legislativo. Tres efectivos de Gendarmería Nacional y uno de Prefectura Naval resultaron heridos.
Miles de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios participaron de la movilización para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Los enfrentamientos se concentraron principalmente sobre la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña. En ese sector, grupos de manifestantes arrojaron piedras contra los efectivos de Gendarmería que custodiaban el vallado instalado alrededor del Palacio Legislativo.
Ante esa situación, integrantes de la fuerza avanzaron con un importante despliegue de personal y utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos, lo que hizo retroceder a quienes permanecían en las calles cercanas al Congreso. En medio de los disturbios, un camión hidrante llegó a la intersección de las avenidas Rivadavia y Entre Ríos. Antes de intervenir, el vehículo necesitó ser abastecido de agua con la asistencia de un camión tanque, mientras continuaban los enfrentamientos en los alrededores del vallado.
Durante esos momentos también se utilizaron proyectiles lanzados con gomeras. Algunos llegaron hasta el sector en el que estaban los periodistas que cubrían la movilización. La tensión se mantuvo en distintos momentos de la jornada y varias personas que participaban de la protesta se alejaron de las zonas donde se registraban los enfrentamientos.
Los efectos del operativo también alcanzaron el interior del Congreso de la Nación. Los gases lacrimógenos ingresaron al edificio y generaron malestar entre varios diputados; la situación afectó además sectores del anexo legislativo. Entre las legisladoras alcanzadas por los efectos del gas estuvo Cecilia Moreau, quien debió recostarse para recuperarse. “Nunca había pasado esto, le pusieron más fuerza al gas”, señalaron fuentes parlamentarias sobre lo ocurrido dentro del edificio.
Los incidentes también dejaron heridos entre las fuerzas de seguridad. Tres efectivos de Gendarmería Nacional y uno de Prefectura Naval sufrieron lesiones por el impacto de elementos contundentes. En las inmediaciones del vallado instalado alrededor del Congreso hubo nuevos episodios durante el operativo.
Algunos manifestantes recogieron cartuchos de gas lacrimógeno utilizados por las fuerzas de seguridad, los colocaron en recipientes con agua e intentaron arrojarlos nuevamente hacia el sector donde estaba el cordón policial. En otro momento de los enfrentamientos, efectivos recogieron piedras que habían sido lanzadas y las devolvieron hacia el otro lado de las vallas. La situación generó preocupación entre quienes estaban en la zona.
Parte de los asistentes intentó resguardarse en bares cercanos al Congreso. Algunos establecimientos, sin embargo, bajaron sus persianas y no permitieron el ingreso de personas. Mientras se desarrollaban los incidentes, el acto central de la movilización comenzó alrededor de las 16.
Representantes gremiales y del sector educativo participaron de la actividad, mientras los discursos desde el escenario transcurrían al mismo tiempo que se escuchaban los estruendos de los enfrentamientos y se desplazaban efectivos motorizados. Miles de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios se sumaron a la convocatoria para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. El reclamo se enmarca en el conflicto entre el Gobierno nacional y el sistema público de educación superior por los recursos destinados a las universidades.
Los manifestantes pidieron que se cumplan las disposiciones vinculadas con el financiamiento universitario y la actualización de los salarios de docentes y trabajadores no docentes. La aplicación de la norma continúa en medio de controversias judiciales y legislativas. La marcha también coincidió con una jornada de actividad política dentro del Congreso.
Sectores de la oposición intentaron avanzar en la Cámara de Diputados con la derogación del DNU 70/2023, que estableció una amplia desregulación de la economía al comienzo de la gestión del presidente Javier Milei. La sesión no pudo concretarse por falta de quórum, ya que no se alcanzó la cantidad necesaria de legisladores presentes para habilitar el debate. En medio de los incidentes, la funcionaria Alejandra Monteoliva cuestionó a quienes participaron de los disturbios en un mensaje difundido en la red social X. “Los mismos violentos de siempre.
Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada”, escribió. Monteoliva también sostuvo que el derecho a manifestarse no habilita el ejercicio de la violencia. Señaló que quienes agredan a integrantes de las fuerzas de seguridad, provoquen daños sobre bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia.
Hacia el final de la jornada, una formación de efectivos permaneció detrás del vallado metálico para impedir que la estructura cediera ante la presión de la multitud. Entre quienes protagonizaron los enfrentamientos había personas con máscaras y cascos, mientras que otras estaban identificadas con banderas de agrupaciones de izquierda. Esos grupos se diferenciaron del grueso de la movilización, integrado por estudiantes, docentes y trabajadores universitarios que participaron de la quinta Marcha Federal Universitaria para reclamar por el financiamiento de la educación pública.














