Grupo México, uno de los interesados en la licitación del sistema ferroviario de cargas, habría decidido retirarse del proceso impulsado por el Gobierno nacional. La convocatoria contempla concesiones por 50 años para las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, y la primera apertura de sobres está prevista para el próximo 11 de noviembre. Según la información conocida este 21 de octubre, la decisión estaría relacionada con diferencias respecto de las condiciones establecidas en los pliegos.
Hasta el momento, sin embargo, la empresa no confirmó oficialmente que haya abandonado la licitación. La posible salida cobra relevancia por el perfil del conglomerado mexicano, perteneciente al empresario Germán Larrea. Grupo México tiene experiencia en minería y en transporte ferroviario de cargas, dos sectores vinculados con el esquema logístico que se busca desarrollar en Argentina.
Esa combinación había ubicado a la compañía entre los actores con capacidad técnica y financiera para participar en una concesión de largo plazo. Su eventual retirada podría reducir la cantidad de competidores antes de la apertura de ofertas y modificar el escenario previsto inicialmente. En junio, Grupo México había ratificado su interés en participar y también analizaba otras posibilidades de inversión en Argentina relacionadas con la minería y la generación de energía.
El posible cambio de decisión abre interrogantes sobre cuántos oferentes participarán finalmente y si la empresa realizará una comunicación oficial antes de la apertura de sobres. La definición sobre el futuro del Belgrano Cargas tiene incidencia directa en la logística de la minería y de las economías regionales. Los proyectos de cobre, litio y otros minerales requieren trasladar grandes volúmenes de insumos, equipamiento y producción.
En ese esquema, el transporte ferroviario aparece como una alternativa para reducir los costos logísticos y la dependencia del traslado en camiones. La recuperación y modernización de la red también puede influir en la competitividad de las provincias ubicadas a grandes distancias de los puertos. Por ese motivo, el proceso de concesión es una variable relevante para las inversiones productivas y mineras que podrían desarrollarse durante los próximos años.
La posible salida de Grupo México también vuelve a poner el foco en las condiciones económicas y operativas previstas en los pliegos. Por el momento, no trascendieron públicamente cuáles serían los puntos específicos que habrían llevado a la empresa mexicana a revisar su participación. La discusión no se limita a cuántas compañías se presentarán, sino que también incluye la capacidad de atraer operadores con experiencia y recursos suficientes para sostener inversiones, el mantenimiento y la recuperación de la infraestructura ferroviaria.
En el caso del Belgrano Cargas, la definición tiene un impacto particular en las provincias del Norte Grande, donde el funcionamiento de la red ferroviaria es una pieza relevante del esquema productivo. La próxima instancia será la apertura de sobres, prevista para el 11 de noviembre. Hasta entonces, continuará la expectativa sobre la decisión definitiva de Grupo México y la cantidad de empresas que seguirán en la licitación.
Si la retirada se confirma, el Gobierno nacional deberá continuar el proceso con los oferentes restantes y definir las condiciones de una concesión que se extenderá durante 50 años. La resolución tendrá impacto en el sistema de transporte de cargas, las inversiones necesarias para recuperar las vías y la logística vinculada con nuevos proyectos mineros y productivos en distintas regiones del país.














