El Ejército de Estados Unidos elaboró nuevos planes de ataque contra Irán que podrían incluir el uso de la bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast, conocida como MOAB. Su utilización dependería de que el presidente Donald Trump ordene reanudar las operaciones militares. Entre los objetivos contemplados figuran instalaciones energéticas y nucleares iraníes.
Sin embargo, persisten interrogantes sobre la eficacia de este armamento para alcanzar los objetivos estratégicos estadounidenses. Apodada “madre de todas las bombas”, la MOAB es un arma guiada convencional, sin carga nuclear, desarrollada por Albert L. Weimorts Jr.
Tiene un peso aproximado de 9.800 kilogramos y una longitud de 9,18 metros. Fue diseñada para ser transportada y lanzada desde un avión Hércules C-130. El 8 de octubre, Trump afirmó que no habría nuevos ataques antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, mientras continúan las conversaciones con funcionarios iraníes.
No obstante, dejó abierta la posibilidad de acciones posteriores. La MOAB fue utilizada por primera vez en combate en abril de 2017, durante la administración de Trump, contra el Estado Islámico en Achin, provincia afgana de Nangarhar.















