Buenos Aires, 13 octubre (NA) — El riesgo país de la Argentina subió este martes hasta los 697 puntos básicos, en una jornada marcada por la caída generalizada de los bonos soberanos y un clima global adverso. El indicador elaborado por JP Morgan dejó atrás la estabilidad de las jornadas previas, en medio de las dudas sobre el financiamiento de cara a 2027. En la renta variable local, el índice S&P Merval avanzó un 1,5% al cierre de la rueda.
El panel líder de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires se desacopló del mal clima global, con firmeza de la demanda doméstica y un renovado interés por los activos locales, especialmente en los sectores energético y bancario. La suba del Merval se produjo pese a una jornada marcadamente negativa en Wall Street. Los principales índices de Nueva York operaron en rojo, arrastrados por la cautela global y los ajustes de carteras en el mercado estadounidense.
En la renta fija, los bonos soberanos en dólares cayeron en promedio un 0,3% e interrumpieron momentáneamente la tendencia alcista que venían mostrando. El movimiento fue una toma de ganancias luego de las fuertes subas de las jornadas previas. Especialistas del mercado señalaron que el comportamiento mixto de este martes respondió a una dinámica de consolidación.
Mientras las acciones reaccionaron de forma positiva a las reformas estructurales y la desregulación económica, los títulos públicos atravesaron un descanso ante el adverso contexto macroeconómico internacional. A pesar de los esfuerzos del Palacio de Hacienda por despejar los horizontes de vencimientos de la deuda para los próximos años, el rebote técnico encendió alertas por el encarecimiento directo del costo de financiamiento externo para el Estado y las empresas locales.















