El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) ordenó a Naturgy San Juan y DECSA implementar medidas preventivas para preparar el sistema eléctrico provincial ante posibles eventos climáticos durante la temporada estival 2026-2027. Los requerimientos abarcan lluvias intensas, inundaciones, crecidas, aluviones y situaciones vinculadas con el deshielo, además de las dificultades que podrían impedir el acceso a instalaciones esenciales. La decisión establece cómo deberán responder las distribuidoras ante esos escenarios y fue formalizada mediante la Resolución Nº 1042/26, que fija obligaciones y plazos para las empresas.
Entre los principales puntos, exige elaborar un Programa de Preparación para la Temporada Estival 2026-2027. Las distribuidoras tendrán 30 días corridos desde la correspondiente notificación para presentar ese programa. Deberán identificar las instalaciones, zonas y recursos con mayor exposición a lluvias intensas, inundaciones, crecidas y aluviones, y considerar también los casos en que las condiciones climáticas dificulten o imposibiliten el acceso a determinadas instalaciones.
La evaluación deberá abarcar distintos componentes de la infraestructura eléctrica, entre ellos estaciones transformadoras y líneas. Además de detectar los puntos vulnerables, Naturgy San Juan y DECSA tendrán que definir los mecanismos de respuesta ante una contingencia. Las empresas deberán especificar los sistemas de monitoreo y alerta, así como los posibles accesos alternativos a las instalaciones.
También tendrán que establecer los recursos humanos y materiales disponibles para recuperar el suministro eléctrico ante una eventual interrupción. La resolución considera los casos en que una crecida o un aluvión pueda interrumpir caminos y dificultar el desplazamiento de las cuadrillas hasta el lugar de una falla. El relevamiento solicitado por el EPRE deberá determinar si hay sectores donde se necesiten intervenciones sobre la infraestructura.
Si los estudios técnicos detectan puntos críticos, las empresas deberán establecer qué obras e inversiones se ejecutarán y cuáles serán los plazos correspondientes. La resolución también fija otros tiempos para completar los requerimientos. Las distribuidoras dispondrán de 45 días para presentar un informe integral de operación y mantenimiento.
A su vez, tendrán 60 días para desarrollar estudios sobre contingencias, confiabilidad y resiliencia de la red eléctrica. Entre las evaluaciones solicitadas por el EPRE figura el criterio N-1, un procedimiento que permite determinar cómo responde el sistema eléctrico ante la salida de servicio de uno de sus componentes fundamentales. El análisis busca establecer, por ejemplo, qué ocurriría ante una falla en una línea o un transformador y si el resto de la infraestructura podría continuar garantizando el suministro.
La evaluación comprenderá la red de subtransmisión de 132 kV y 33 kV, además de la red primaria de 13,2 kV. Si los estudios identifican instalaciones críticas, problemas de mantenimiento o lugares donde una única falla pueda provocar interrupciones del servicio, las empresas deberán elaborar un programa específico. Ese plan deberá precisar las obras previstas, sus responsables, los costos estimados y los plazos para concretarlas.
La preparación de la infraestructura eléctrica se desarrolla mientras San Juan analiza el comportamiento hídrico previsto para el período comprendido entre octubre de 2026 y septiembre de 2027. Un primer pronóstico elaborado por la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) estimó que el río San Juan aportará un promedio de 1.653 hectómetros cúbicos, un 120% más respecto del ciclo anterior. El estudio, realizado por el ingeniero Oscar Dölling, plantea además un escenario máximo de 1.817 hectómetros cúbicos y uno mínimo de 1.489 hectómetros cúbicos.
Las proyecciones indican que el caudal pasaría de 51,1 metros cúbicos por segundo en octubre a 70,6 en noviembre. Para diciembre se estima un pico de 78,3 metros cúbicos por segundo y, posteriormente, una reducción progresiva hasta llegar a 40,2 metros cúbicos por segundo en septiembre de 2027. El escenario definitivo estará condicionado por la evolución de la nieve acumulada en la Cordillera y el comportamiento climático durante los próximos meses.
En ese contexto, distintos organismos provinciales avanzan con acciones preventivas vinculadas al cauce del río San Juan y la respuesta ante posibles emergencias. Con la Resolución Nº 1042/26, el EPRE incorporó específicamente al sistema eléctrico dentro de esa planificación. Naturgy San Juan y DECSA deberán cumplir los plazos establecidos, identificar los puntos vulnerables de sus redes y definir los recursos, las obras y los procedimientos para responder ante eventuales crecidas, aluviones, inundaciones y otros fenómenos que puedan comprometer el suministro eléctrico en San Juan.














