Buenos Aires, 23 de octubre (NA). Un equipo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) avanza en el desarrollo de una vacuna contra la influenza H5N1, conocida como gripe aviar, que será evaluada en ensayos preclínicos. La vacuna utiliza ARN mensajero (ARNm), una tecnología que se hizo conocida durante la pandemia de COVID-19.
El proyecto se lleva adelante en el Laboratorio de Inmunotecnología de Ácidos Nucleicos (LITAN), del Instituto de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Médica (IMPaM, CONICET-UBA). Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, en los últimos años el virus de influenza H5N1 tuvo una expansión sin precedentes en el mundo animal. Desde el CONICET explicaron que, a partir de 2021, una variante conocida como clado 2.3.4.4b comenzó a circular entre aves silvestres y de granja, y luego infectó a distintas especies de mamíferos, como focas, zorros, gatos, vacas lecheras y cerdos.
Desde 1997 se reportaron cerca de 1.000 casos de infección en humanos en 25 países. A los especialistas les preocupa no tanto la cantidad de casos, que sigue siendo baja, sino la letalidad: aproximadamente la mitad de las personas infectadas murió, una tasa de mortalidad muy alta en comparación con la gripe estacional. Aunque la mayoría de los contagios en humanos se produjo por contacto directo con animales infectados, la preocupación es que, cuanto más se extienda el virus entre especies de mamíferos, más posibilidades tendrá de mutar y adaptarse para transmitirse eficientemente de persona a persona. “Hay evidencia reciente que sugiere que la variante 2.3.4.4b ya tendría cierta capacidad de transmitirse entre mamíferos.
Si el virus diera el salto a una transmisión eficiente entre seres humanos, estaríamos frente a la posibilidad de una nueva pandemia de influenza”, explicó Andrés Sánchez Alberti, líder del proyecto. Desde el CONICET señalaron que, ante un posible escenario en el que el virus se convierta en una emergencia para la salud pública con potencial pandémico, es necesario contar con vacunas seguras y eficientes que puedan obtenerse rápidamente. En ese sentido, Sánchez Alberti advirtió que “Hoy no estamos preparados para eso.
La última vez que tuvimos una pandemia de gripe (influenza H1N1), en 2009, las vacunas llegaron demasiado tarde para frenar las primeras olas de contagio”. El CONICET explicó que la mayoría de las vacunas contra la influenza, incluidas casi todas las de ARNm que están en desarrollo en el mundo, apuntan a la hemaglutinina (HA), una proteína que el virus utiliza para ingresar a las células. En ese marco, el equipo del LITAN compara distintas formulaciones de ARNm que codifican la HA del H5.
El objetivo es determinar cuál genera una mejor respuesta inmune, con qué dosis y con qué perfil de seguridad, antes de avanzar hacia ensayos más avanzados.















