Buenos Aires, 10 octubre (NA)- El Gobierno argentino avanza en negociaciones con Estados Unidos para implementar un programa integral de ciberseguridad. La iniciativa incluye crear un Centro Nacional de Operaciones de Seguridad (SOC), revisar las redes informáticas del Estado y reemplazar progresivamente equipos tecnológicos de origen chino instalados en áreas consideradas críticas para la administración pública. El proyecto, que está en etapa de diseño entre funcionarios de ambos países, prevé asistencia técnica y un financiamiento de hasta 13,9 millones de dólares del Departamento de Estado estadounidense durante tres años.
Sus objetivos son fortalecer la protección de las redes gubernamentales, mejorar la respuesta ante ataques informáticos y reducir la dependencia de proveedores que Washington considera potencialmente vulnerables en materia de seguridad. Fuentes vinculadas al proyecto indicaron que la primera etapa consistirá en relevar en detalle los centros de datos, sistemas y redes de organismos públicos nacionales. El trabajo buscará identificar equipos considerados sensibles, establecer prioridades de reemplazo y definir estándares de seguridad para futuras adquisiciones.
El futuro centro de operaciones dependería del Centro Nacional de Ciberseguridad y reuniría funciones que hoy están distribuidas entre distintos organismos. Entre sus capacidades previstas están la supervisión permanente de redes estatales, la centralización de alertas, el análisis de amenazas, la detección de comportamientos anómalos y la coordinación de respuestas ante incidentes que afecten infraestructura crítica. El programa también prevé asistencia para adecuar marcos regulatorios, protocolos de intercambio de información y mecanismos de coordinación entre dependencias gubernamentales.
Además, contempla un amplio esquema de capacitación para especialistas argentinos en ciberdefensa, análisis de amenazas y gestión de incidentes. La iniciativa integra una estrategia más amplia de Washington para promover en América Latina el uso de proveedores considerados "confiables" en telecomunicaciones e infraestructura digital. En los últimos meses, funcionarios estadounidenses intensificaron sus advertencias sobre el uso de tecnología china en sectores estratégicos y relacionaron esa cuestión con la seguridad nacional, la protección de datos y la atracción de inversiones.
El embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, fue uno de los principales referentes de esa postura. En distintos foros empresariales sostuvo que compañías como Huawei operan bajo legislaciones que las obligan a colaborar con los organismos de inteligencia de Beijing. También advirtió que el uso de esas tecnologías puede representar un riesgo para la protección de información sensible y para la llegada de inversiones extranjeras a sectores estratégicos.















