Las elecciones legislativas de Israel cerraron este martes 27 de octubre con una participación del 74,3% y un escenario abierto. Las primeras encuestas a boca de urna difundidas por los principales canales de televisión del país ubican al bloque opositor de Gadi Eisenkot con entre 52 y 53 escaños y al espacio encabezado por Benjamin Netanyahu con 50. Ninguno de los dos principales bloques alcanzaría por sí solo las 61 bancas necesarias para formar gobierno.
La Knesset, el Parlamento israelí, tiene 120 escaños y cualquier coalición necesita al menos 61 para gobernar. Las proyecciones de los canales israelíes mostraron diferencias mínimas entre sí. El Canal 11 y el Canal 13 estimaron que el bloque de Netanyahu obtendría 50 escaños, frente a 53 del espacio de Eisenkot.
El Canal 12 también ubicó a Netanyahu con 50 bancas, aunque calculó 52 para Eisenkot. A pesar de la ventaja opositora en términos de bloques, el Likud, encabezado por Netanyahu, aparece como el partido individual con mayor representación parlamentaria, con entre 24 y 25 escaños. El partido Yashar, liderado por Eisenkot, obtendría entre 21 y 23 bancas.
Las primeras estimaciones también señalan que los partidos árabes conseguirían en conjunto entre 17 y 18 escaños. Ese resultado podría ser uno de los factores centrales para la futura conformación de una mayoría parlamentaria. Con ninguno de los dos grandes bloques alcanzando las 61 bancas necesarias, la construcción de alianzas será determinante para definir quién podrá formar el próximo gobierno israelí.
El peso de las fuerzas menores, en particular el de los partidos árabes, podría resultar decisivo durante las negociaciones posteriores al recuento definitivo. El recuento de votos comenzará durante la noche y los resultados oficiales deberán conocerse dentro de los ocho días posteriores a la elección, es decir, antes del 4 de noviembre. Por el momento, los datos corresponden exclusivamente a encuestas a boca de urna y no a resultados oficiales.
El escrutinio determinará la composición definitiva de la Knesset y el equilibrio de fuerzas para la formación del próximo gobierno de Israel. Otro de los datos destacados de la jornada fue el nivel de participación. Según informó el Comité Electoral Central de Israel, aproximadamente el 74,3% de los electores habilitados había votado hasta las 20 hora local.
Ese porcentaje representa alrededor de 5.450.000 personas, sobre un padrón compuesto por unos 7,3 millones de ciudadanos habilitados. La cifra supera ampliamente la participación de las elecciones de 2022, cuando había alcanzado aproximadamente el 66%. En total, 7.331.981 israelíes estaban habilitados para participar de los comicios en 12.018 centros electorales distribuidos en todo el país.
En estas elecciones compiten 36 listas por los 120 lugares disponibles en la Knesset. Tras conocerse las primeras encuestas a boca de urna, Gadi Eisenkot interpretó los resultados como una señal de rechazo hacia el actual Gobierno. El presidente de Yashar afirmó que el resultado marcaba “una falta total de confianza en Netanyahu y en el Gobierno del 7 de octubre”. “Actuaré de inmediato para hacer cumplir la voluntad del pueblo, reemplazar al gobierno de Netanyahu y establecer un Gobierno sionista que impulse el servicio militar obligatorio lo antes posible”, aseguró Eisenkot en un comunicado.
El ex primer ministro Yair Lapid, aliado con el también exmandatario Naftali Bennett, también se refirió a los primeros números. “Que nadie los confunda: el bloque de Netanyahu ha sufrido una derrota aplastante. Este es un derrumbe total y la ciudadanía les ha dicho que se vayan a casa”, afirmó. Benjamin Netanyahu emitió su voto pasado el mediodía en Jerusalén, acompañado por su esposa, Sara.
Durante la jornada electoral, el líder del Likud pidió públicamente a los ciudadanos que concurrieran a las urnas. El primer ministro también difundió un mensaje en el que cuestionó a sectores de izquierda y a los partidos árabes. La elección se desarrolló en un escenario político marcado por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí sobre Gaza.
Aunque el bloque opositor de Eisenkot aparece con una ventaja de entre dos y tres bancas sobre el espacio de Netanyahu, las primeras proyecciones todavía no permiten definir quién quedará en condiciones de formar gobierno. Ninguno de los dos llega a las 61 bancas necesarias.














