Buenos Aires, 20 de octubre (NA) – La Policía de Tucumán confirmó que realiza averiguaciones internas por las denuncias de amenazas a un estudiante y por el ingreso de efectivos de Infantería a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el subjefe de la fuerza, Roque Yñigo, confirmó en declaraciones difundidas el lunes 19 que se analiza lo ocurrido y se evalúan posibles sanciones. También negó que exista una intención institucional de provocar a la comunidad universitaria.
La respuesta llegó tras el reclamo del decano Sergio Robín, quien describió dos episodios ocurridos durante la semana anterior. El primero fue el jueves 15, cuando un estudiante de Historia denunció que un agente lo encerró en un baño y lo amenazó después de reconocerlo por una manifestación. El segundo episodio ocurrió el viernes 16, cuando cuatro efectivos de Infantería recorrieron los pasillos del edificio con su equipamiento.
Robín cuestionó la presencia policial y anunció que presentaría testimonios de docentes y estudiantes, además de convocar a autoridades policiales. El jefe de la Unidad Regional Capital, Eduardo Luna, dio otra versión del primer hecho: sostuvo que el policía había ingresado para usar el baño y que comenzó a ser filmado. También afirmó que no había recibido un pedido formal de explicaciones, aunque las autoridades universitarias sostuvieron que sí habían reclamado respuestas.
Según Robín, responsables de la Comisaría 11 se acercaron luego de la denuncia, ofrecieron disculpas y le comunicaron que el agente sería trasladado. Esa información corresponde a un anuncio transmitido por el decano y no a una constancia de que el traslado ya se haya concretado. El planteo de la universidad se basa en el artículo 31 de la Ley de Educación Superior.
La norma exige una orden judicial previa, escrita y fundada, o una solicitud expresa de la autoridad universitaria legítima para que la fuerza pública ingrese a universidades nacionales. Robín también reconoció que hubo cooperación previa con la Policía para sostener un corredor seguro para los estudiantes. Tras los episodios denunciados, la propia Subjefatura confirmó una averiguación interna sobre la actuación de sus efectivos.















