Buenos Aires, 23 de octubre (NA) — Los ensayos clínicos permiten demostrar la seguridad, la eficacia y la dosificación adecuada de nuevas tecnologías sanitarias antes de que estén disponibles de manera generalizada. Entre enero y septiembre de 2026, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó 291 estudios de farmacología clínica, frente a los 290 autorizados durante todo 2025. La Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), que concentra el 94,2% de los estudios aprobados, destacó el incremento como una muestra del desarrollo de capacidades científicas y regulatorias en el país para evaluar medicamentos y tratamientos innovadores.
Así lo indicó un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. El crecimiento se produce en el marco del acuerdo de colaboración institucional firmado entre el Ministerio de Salud de la Nación y CAEMe para potenciar el ecosistema de investigación clínica. El convenio contempla una proyección acumulada de US$8.000 millones de inversión privada durante los próximos seis años por parte de las empresas asociadas a la Cámara, junto con el acompañamiento de políticas públicas que favorezcan un entorno propicio para su desarrollo.
Además de su aporte científico, la investigación clínica constituye un motor económico: actualmente representa cerca del 50% de la inversión privada total en I+D (Investigación más Desarrollo) del sector empresarial argentino. La actividad en el país se apoya en una red federal de más de 700 centros de salud, que conforman una infraestructura estratégica para la investigación clínica en distintas regiones. Desde CAEMe también valoraron el trabajo de la ANMAT en la actualización de herramientas regulatorias y el fortalecimiento del diálogo técnico con agencias de referencia internacional.
Consideraron que esos aspectos son determinantes para garantizar la convergencia con estándares globales y desarrollar criterios que acompañen la incorporación segura y oportuna de nuevas tecnologías sanitarias. “La investigación clínica amplía las oportunidades para los pacientes al permitirles acceder a tratamientos de vanguardia en simultáneo con los países más desarrollados. Al mismo tiempo, genera empleo calificado, exporta conocimiento y posiciona a la Argentina en el mapa de las inversiones globales”, señaló Gastón Domingues Caetano, presidente de la entidad.















