Buenos Aires, 21 de octubre (NA). La defensa del neurocirujano y exmédico de cabecera de Diego Armando Maradona, Leopoldo Luque, pidió este miércoles la absolución del principal acusado por la muerte del exfutbolista. Tras exponer durante ocho horas en los Tribunales de San Isidro, sostuvo que el médico fue "el chivo expiatorio" del juicio.
Francisco Oneto, uno de los protagonistas del segundo debate oral y público por el supuesto homicidio simple con dolo eventual, refutó las conclusiones de la Junta Médica Interdisciplinaria realizada en 2021. En particular, negó "la agonía de 12 horas", los signos de "insuficiencia cardíaca" y el "edema generalizado". "La medicación cardíaca se la sacan en 2007; estaba el doctor Alfredo Cahe", sostuvo Oneto. También recordó que Maradona estuvo internado en la Clínica Avril y señaló que en ese año "Luque no estaba en la vida de Maradona". "La prueba convergente dice que el corazón de Maradona estaba sano; la ciencia es la ciencia y no se le puede discutir", afirmó.
Además, ratificó la presunta inocencia de su defendido ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Al cuestionar los resultados de la Junta Médica Interdisciplinaria, Oneto indicó que Maradona “murió boca arriba, pero no hay signos de insuficiencia cardíaca”. Luego citó una conclusión del perito de parte Pablo María Ferrari, jefe de la Asesoría Pericial de San Isidro. “Se trató de un cuadro súbito e impredecible.
Es académicamente insostenible afirmar que atravesó horas de agonía con un edema agudo de pulmón”, dijo al mencionar la frase del forense. También remarcó: "No se puede castigar a alguien por algo que no pudo haber evitado". Por su parte, el abogado Roberto Rallín sostuvo: "Maradona era un hombre que decía que no, no a los estudios, echó a los acompañantes terapéuticos.
Tenía autonomía, era Diego Armando Maradona, el mismo que le dijo que no a Putin porque no se quería levantar temprano". Rallín aseguró que el exentrenador de Racing, Deportivo Mandiyú y Gimnasia y Esgrima La Plata (LP) estaba "lúcido, orientado en tiempo y espacio". Para sostenerlo, citó otras conclusiones de los peritos de parte que integraron la Junta Médica. "Lo que ve la autopsia es absolutamente cuestionable", consideró Oneto, quien también afirmó: "La medicina es infalible".
El abogado cuestionó a los fiscales y las querellas y dijo que "no tienen ninguna prueba y avanzan monolíticamente para derrumbar todo". Mientras hacía esa afirmación, Oneto mostró un fragmento del audio de una reunión realizada en la Clínica Olivos. En la grabación se escuchaba a Dalma Maradona, quien reaccionaba estupefacta e incrédula junto a Gianinna al escuchar al letrado.
La defensa negó que Luque haya "elegido" la residencia del barrio cerrado San Andrés y sostuvo que "no tuvo nada que ver" con esa decisión, que atribuyó a la prepaga. También descartó que hubiera existido una aparente manipulación hacia las hijas de Maradona. "La internación domiciliaria en Tigre no fue clínica, fue psiquiátrica", sostuvo Oneto, abogado defensor de Máximo Thomsen, uno de los culpables por el crimen de Fernando Báez Sosa, y de Claudio Contardi, condenado por abuso sexual agravado contra Julieta Prandi. "Luque le salvó la vida a Maradona en esa neurocirugía" del hematoma subdural, señaló Oneto. A continuación, preguntó: "¿Hay alguna duda de que la internación domiciliaria no era un sanatorio en la casa?".
Rallín retomó el alegato y afirmó que "la internación tenía dueña, la manejó" la empresa de medicina prepaga "a través de Forlini". El abogado calificó de "ilegal" el acta de externación de la Clínica Olivos y la rompió a la mitad durante el juicio, como había hecho el fiscal Patricio Ferrari. "Es ilegal esta acta porque lo que se pretendió con esta acta es eludir las responsabilidades que la ley le otorgaba a la empresa de internación domiciliaria. Y ya que coincido con el fiscal, voy a coincidir plenamente y la voy a romper yo también", dijo antes de romper el documento. "Luque nunca estuvo en la cadena de la internación domiciliaria", enfatizó Rallín.
Además, explicó que "el edema en la cara no es un signo de alarma, no es un signo de insuficiencia cardíaca". "A Luque le piden 16 años, la misma pena para alguien que va con un arma y mata a quemarropa", expresó el letrado. En ese marco, recordó que el 18 de noviembre de 2020 Maradona echó al médico de la casa de Tigre, al igual que al clínico Pedro Di Spagna, quien había concurrido al country San Andrés junto a un nutricionista. "En lo único que no pierde Luque es en la fama porque era el médico personal" del paciente, añadió Rallín. Luego se dirigió al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 7 de San Isidro para pedir la absolución de su cliente. "Cuando se analice dentro de 200 años más lo más probable o creo que lo más certero es que no estemos ninguno acá, van a ver una acusación que intentó hacer de todo para expropiarle a Luque lo más sagrado que tiene un ser humano, además de su vida y su salud, la libertad", dijo. "Luque se paró frente a ustedes y declaró 12 veces y les contó la verdad.
Y yo les pido y les ruego señores jueces que cuando en 200 años hablen de este juicio digan que a Luque no se lo condenó porque todavía hay jueces en San Isidro", agregó. Oneto pidió a los magistrados que "no sean semidioses", sino que "sean justos", al reclamar la absolución del exmédico de cabecera. Como alternativa, solicitó la pena mínima de dos años de prisión por homicidio culposo y que no se aplique la inhabilitación para ejercer la medicina. "Acá no hubo un asesinato", afirmó Nicolás D'Albora, abogado de Nancy Edith Forlini, jefa de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical.
También calificó de "nefasto" a Maximiliano Pomargo, cuñado de Matías Morla, exapoderado de los derechos de imagen de Maradona. Frente a los jueces, D'Albora citó a su colega Fernando Burlando, quien había dicho que el Tribunal "tenía una cita con la historia". "No quiero que pase eso, es una presión para ustedes", respondió el abogado. "Esperé con ansías este momento", reconoció. Con escasa presencia de la prensa en la sala y ante las demás defensas, las querellas, los fiscales y las hijas de Maradona, cuestionó a los integrantes de la Junta Médica Interdisciplinaria: "Fueron los mismos que estuvieron en la autopsia". "Nancy Forlini es una persona física, de carne y hueso, no se merece con la saña que hablaron de ella.
Ella no verifica el domicilio, no le corresponde. Provee los servicios médicos que piden los médicos tratantes", sostuvo D'Albora. El abogado defendió la actuación de su asistida y aseguró que "no participó, no definió y no firmó el acta de externación.
No tenía la capacidad de intervenir en los términos de ese acuerdo". También recordó que "Agustina Cosachov desactivó la ambulancia", que fue "rechazada" por el paciente, y que la psiquiatra "pidió relajar los controles de Enfermería". D'Albora señaló que "Maradona se cayó el 18 de noviembre, Cosachov se lo informó a Forlini".
Agregó que el clínico Pedro Di Spagna fue al country San Andrés junto al nutricionista Luciano Spena, pero el exentrenador "no quiso recibirlos"; esa situación fue una de las que derivó en la absolución del médico interconsultor. "Es absolutamente contradictorio que se pida la absolución para Di Spagna y la condena por el delito de homicidio simple con dolo eventual para Forlini. Ambos recibieron la misma información", afirmó. D'Albora también sostuvo que la acusada por la muerte de Maradona "no conoce a sus pacientes".
El letrado presentó un audio de Cosachov enviado el 10 de noviembre de 2020 a Vanesa Morla, referido a la planificación del dispositivo ambulatorio para Maradona en el country San Andrés, en Tigre. En la grabación, la psiquiatra mencionó "muebles y acompañantes terapéuticos": "(…) Va a haber enfermeros, supongo que con turnos de ocho horas cada uno. Lo voy a hablar con Luque, no van a caer con máquinas".
Además, D'Albora cuestionó "la teoría del doble comando" planteada por el perito Carlos Mauricio Cassinelli, uno de los forenses que realizó la autopsia en la morgue de San Fernando. Cassinelli había señalado que Cosachov y Luque eran los médicos de cabecera, mientras que la prepaga debía proveer los servicios médicos para la vivienda del lote N.º 45, en Benavídez. Agustín Varela respaldó las declaraciones de Oneto y sostuvo que Diego "no era un paciente cardíaco".
También negó que hubiera padecido una insuficiencia cardíaca crónica, en coincidencia con los representantes legales de Luque. D'Albora pidió la nulidad del debate con el recurso "ne bis in idem" (no se puede ser juzgado dos veces) y solicitó la absolución por homicidio simple con dolo eventual. Como alternativa, requirió la nulidad parcial de los alegatos y una condena de un año de prisión en suspenso por homicidio culposo.
El juicio se reanudará este jueves a las 11 de la mañana con los alegatos de las defensas de Mariano Perroni y Ricardo Omar Almirón.















