Ariel Hernán Valey, acusado por el crimen de Gonzalo Andueza en una plaza de Colegiales, fue procesado por homicidio y portación de arma de guerra. La jueza Paula Petazzi tomó la decisión luego de que un peritaje balístico vinculara el arma secuestrada al imputado con el proyectil utilizado en el hecho. Fuentes de la investigación indicaron que la vaina hallada en el lugar corresponde a una pistola Taurus Millennium incautada cuando Valey fue detenido.
Según los voceros, el acusado tenía experiencia en el manejo de armas y el disparo habría estado dirigido a una zona vital del cuerpo. Ese elemento fue considerado para evaluar la intencionalidad. Valey figuraba como usuario registrado de la pistola, pero no tenía autorización para portarla y, por lo tanto, no podía transportarla.
La causa también estableció que la víctima y el acusado se conocían y mantenían disputas reiteradas. El ataque ocurrió en una plaza situada en la intersección de las calles Moldes y Aguilar. La Policía llegó tras un llamado al 911 que alertó sobre un hombre herido de bala en el abdomen y la huida de un sospechoso.
Andueza fue trasladado al hospital Pirovano. El domingo al mediodía, el centro de salud confirmó que Andueza había muerto por la gravedad de la lesión provocada por el disparo. A partir del análisis de las cámaras de seguridad de la zona y de las primeras declaraciones testimoniales, personal de la División Homicidios orientó la búsqueda hacia el barrio de Belgrano.
Valey fue detenido allí horas después, cuando intentaba darse a la fuga. La captura se concretó en la puerta de una vivienda que había pertenecido a la madre del acusado. En el lugar, los investigadores secuestraron una mochila negra con un teléfono celular, la pistola Taurus Millennium, tres cargadores y 34 municiones del mismo calibre.















