La Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) asumió este jueves 1 de octubre la atención médica del personal del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, además de sus grupos familiares. En paralelo, el Tesoro Nacional inició, junto con el Ministerio de Defensa, el proceso para afrontar obligaciones que superan los $200.000 millones. También comenzó el pago de un primer lote de más de 10.000 reintegros, por un monto superior a los $5.000 millones.
La puesta en marcha del nuevo esquema forma parte de la reorganización del sistema de cobertura sanitaria impulsada por el Gobierno nacional. La medida se da en un contexto marcado por la deuda acumulada por el anterior Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), que afectó durante los últimos meses el vínculo con prestadores y proveedores y el funcionamiento de distintas prestaciones. Los reintegros corresponden a gastos de salud que afrontaron los propios beneficiarios.
El desembolso para este primer grupo supera los $5.000 millones y se enmarca en el proceso de regularización destinado a recuperar progresivamente las prestaciones y recomponer la red de atención médica para el personal de las Fuerzas Armadas y sus familias. Desde el 1 de octubre, OSFA concentra la cobertura del personal del Ejército Argentino, la Armada Argentina y la Fuerza Aérea Argentina, así como la de sus respectivos grupos familiares. El nuevo esquema es resultado de la división del sistema que antes estaba concentrado en IOSFA: la cobertura de las fuerzas militares quedó bajo la órbita de OSFA y la de las fuerzas federales de seguridad pasó a la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG).
OSFFESEG comprende a integrantes de la Gendarmería Nacional Argentina y la Prefectura Naval Argentina. Uno de los principales desafíos para OSFA es la situación financiera heredada del esquema anterior: la deuda acumulada supera los $200.000 millones, según la información difundida oficialmente. Las obligaciones generaron dificultades en el funcionamiento del sistema e incidieron en los pagos a prestadores y proveedores, así como en el acceso a medicamentos y reintegros.
El Gobierno nacional busca avanzar en la cancelación de esos compromisos para recomponer progresivamente la red prestacional, con la participación del Tesoro Nacional y del Ministerio de Defensa. La modificación estructural del sistema de salud de las Fuerzas Armadas comenzó formalmente en febrero de 2026. Mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 88/2026, el Poder Ejecutivo creó la Obra Social de las Fuerzas Armadas y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad, y dividió el sistema que funcionaba bajo la estructura de IOSFA.
A partir de esa decisión comenzó un período de transición para separar las responsabilidades correspondientes al personal militar y a las fuerzas federales de seguridad. Durante los meses posteriores, la implementación de OSFA avanzó con la regularización progresiva de pagos y prestaciones. En septiembre se sumó otra instancia administrativa.
El Decreto 986/2026 aprobó el Régimen Administrativo, Patrimonial, Contable y de Control de la Obra Social de las Fuerzas Armadas, que estableció las reglas administrativas, financieras, presupuestarias y patrimoniales de la nueva entidad. La normativa determinó que OSFA debe orientar su actividad a garantizar la cobertura médico-asistencial y social de sus beneficiarios, con criterios de continuidad prestacional y sustentabilidad financiera. También estableció que las obligaciones vinculadas con las prestaciones de salud tendrán prioridad en la programación de pagos.
Con el inicio formal de la atención plena, la prioridad es normalizar progresivamente el funcionamiento del sistema. OSFA deberá reconstruir su red de prestadores y garantizar la continuidad de la cobertura para los afiliados distribuidos en todo el territorio nacional. La regularización de la deuda es uno de los puntos centrales para alcanzar ese objetivo.
El pago de los primeros más de 10.000 reintegros, por una suma superior a los $5.000 millones, constituye una de las medidas iniciales del proceso. Desde este jueves, OSFA quedó formalmente al frente de la cobertura sanitaria del personal de las tres Fuerzas Armadas y sus familias. La nueva etapa estará marcada por la necesidad de afrontar el pasivo acumulado y recuperar gradualmente las prestaciones médicas.















