La Iglesia Catedral de San Juan será el escenario este viernes 27 de marzo a las 21:00 de una velada única: la Orquesta Sinfónica y el Coro Vocacional de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) interpretarán el Réquiem en Re menor (KV 626) de Wolfgang Amadeus Mozart, bajo la batuta del maestro titular de la orquesta, el alemán Wolfgang Wengenroth. La entrada es libre y gratuita.
Entre el rigor técnico y la reflexión existencial
Para Wengenroth, el Réquiem de Mozart es “una de las tres grandes obras de este género, junto con las de Brahms y Verdi”. Destaca su arquitectura perfecta, que une “el contrapunto más complejo con la claridad de la forma clásica”. Pero más allá de la estructura, el director enfatiza su impacto emocional: “Es una música que invita profundamente a la reflexión interior, a pensar sobre la propia existencia”.
La elección de la Catedral como sede no es casual. Su acústica, diseñada para elevar el sonido, complementa el propósito espiritual de la obra, enmarcada en el tiempo de Cuaresma.
Máxima fidelidad al compositor
La producción ha cuidado cada detalle para acercarse al sonido original que Mozart imaginó. La partitura requiere instrumentos específicos, como el corno di bassetto (un clarinete tenor). Dada su rareza en la región, Wengenroth tomó una decisión personal: “He traído un corno di bassetto desde Austria, porque en San Juan solo hay uno y la partitura requiere dos. Es un detalle que muestra hasta qué punto queremos acercarnos lo más posible al sonido que Mozart imaginó”.
Estreno para el Coro Vocacional
Para el Coro Vocacional de la UNSJ, bajo la dirección de Monika Skowron, esta presentación marca un hito: es la primera vez que interpretan esta partitura monumental. Los solistas serán María Milagros García Nacif (soprano), Marta Bliska (contralto), Francisco Castillo (tenor) y Fernando Lazari (bajo).
Wengenroth expresó su deseo de que “los cantantes puedan realmente hacerla propia, que la lleven en el corazón”. Y subrayó la importancia de compartir esta obra en San Juan: “Yo conozco esta música desde mi juventud, y sigue siendo para mí uno de los grandes hitos de la música sacra”.
Fuente: Jorge Yañez












