El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que la administración estadounidense intentará mantener vigentes los acuerdos comerciales firmados con distintos países —entre ellos Argentina— a pesar del reciente fallo de la Corte Suprema que declaró ilegales gran parte de los aranceles unilaterales impuestos por el expresidente Donald Trump.
Un fallo que cambia las reglas
El viernes pasado, el máximo tribunal determinó que el presidente no tiene autoridad para imponer aranceles de manera unilateral bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977. Esta decisión dejó sin efecto los denominados “aranceles recíprocos” que Trump había aplicado el 2 de abril a casi todos los socios comerciales del país.
La sentencia generó incertidumbre sobre el futuro de los acuerdos negociados en ese contexto con naciones como Argentina, Corea del Sur, Japón, Reino Unido y la Unión Europea.
La respuesta de Washington
En declaraciones al programa Face the Nation, Greer aseguró que la política arancelaria continuará más allá del fallo. Según pudo saber esta agencia, el funcionario mantuvo conversaciones durante el fin de semana con representantes europeos y de otros países, y ninguno de los socios comunicó la cancelación de los acuerdos. Existen, dijo, “conversaciones activas” para sostenerlos.
El representante comercial remarcó que, aun con la anulación de los aranceles bajo esa autoridad específica, siguen vigentes otros gravámenes vinculados a la seguridad nacional y los aplicados bajo la Sección 301 por prácticas comerciales desleales.
El nuevo escenario arancelario
En medio de la confusión, Trump dispuso un arancel global del 10% a las importaciones, que luego elevó al 15%, amparándose en otra norma que le otorga facultades por un plazo de 150 días. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó que este esquema funcionará como un “puente” hacia tarifas más duraderas.
El gobierno de Javier Milei, por su parte, se mantiene cauto y hasta el momento no realizó declaraciones oficiales sobre el futuro del acuerdo bilateral con Estados Unidos, en un escenario marcado por la redefinición de la estrategia comercial estadounidense.












