Buenos Aires, 7 noviembre (NA) — El papa León XIV concluyó este sábado su jornada en el interior de Uruguay con una despedida en la ciudad de Paysandú. Ante una multitud calculada en unas 40.000 personas, el Sumo Pontífice se despidió formalmente después de presidir la Santa Misa. El encuentro convocó a habitantes de la ciudad y a peregrinos que cruzaron la frontera desde Argentina para recibir su bendición apostólica.
La celebración se realizó en el Parque Municipal París Londres, que abrió sus puertas desde la madrugada para recibir a las delegaciones. La jornada comenzó con llovizna y viento frío. Cuando el líder de la Iglesia católica ingresó al predio a bordo del Papamóvil, los asistentes lo recibieron.
En su homilía, León XIV se refirió a temas sociales y a la identidad rioplatense. A partir de la cercanía del Puente Internacional General Artigas, el Pontífice llamó a la sociedad a ser "constructores de puentes" y no de barreras, y a promover la unión entre los pueblos hermanos. También destacó el mate como símbolo regional de diálogo silencioso, familiaridad e integración comunitaria.
En su discurso, el Papa llamó a enfrentar la pobreza y la corrupción, y pidió que no se abandone el cuidado de los niños, los ancianos y los sectores más vulnerables. Además, advirtió sobre las estadísticas de salud mental y suicidio en la región y reclamó un mayor compromiso familiar, sanitario y comunitario para combatir la soledad. La liturgia estuvo dedicada a la memoria del beato Jacinto Vera, considerado el padre de la Iglesia uruguaya y beatificado en 2023.
Durante la ceremonia, el Papa realizó un gesto de veneración frente a la imagen del primer obispo del país, en referencia a las raíces históricas de la fe y a los desafíos contemporáneos de las nuevas generaciones. La ceremonia concluyó con música en vivo y una reverencia frente a la Virgen de los Treinta y Tres. Luego, la comitiva papal inició un traslado terrestre hacia el centro de Paysandú.
Durante el trayecto, el Papa saludó a los vecinos y se detuvo en la Basílica Nuestra Señora del Rosario para bendecir a niños y acompañar a personas con discapacidad. Después de impartir sus últimas bendiciones en la Plaza Constitución y dejar un mensaje de gratitud, el Pontífice abordó el vehículo oficial con destino al aeropuerto local.















