La decisión de prohibir el consumo de mate durante la atención al público en oficinas municipales de Barranqueras, Chaco, generó una controversia con repercusiones en San Juan. Desde el Sindicato de Trabajadores Estatales defendieron la costumbre y señalaron que no existe una prohibición general para los empleados de la administración pública provincial. La medida fue dispuesta por la intendenta de Barranqueras, Magda Ayala, quien limitó el consumo de mate en dependencias municipales, principalmente en los sectores destinados a recibir y atender a los vecinos.
La decisión surgió luego de que las autoridades recibieran reclamos por demoras en la realización de trámites y largas filas de contribuyentes. Según los argumentos expuestos por la jefa comunal, los empleados deben priorizar sus responsabilidades laborales y garantizar la atención ciudadana por encima de las actividades personales que puedan realizar durante la jornada. La disposición también restringe la comercialización de productos particulares dentro de las oficinas municipales.
La controversia llegó a San Juan, donde Sonia Espejo, secretaria general del Sindicato de Trabajadores Estatales (Si.T.E.), se pronunció sobre la posibilidad de aplicar una medida similar en la administración pública provincial. Durante una entrevista con Radio Sarmiento, defendió el comportamiento de los trabajadores estatales sanjuaninos y consideró que compartir mate en horario laboral no implica necesariamente descuidar las tareas asignadas. “Yo me acerco a la ventanilla para atención y el compañero, por una cuestión de educación, deja el mate donde lo tiene que usar y atiende al público”, expresó Espejo. La dirigente sostuvo que los empleados pueden distinguir los momentos destinados a tomar mate de aquellos en los que deben responder a quienes concurren a las dependencias públicas.
Espejo remarcó que, hasta el momento, no existe una disposición general que impida a los trabajadores estatales de San Juan tomar mate mientras cumplen sus funciones. “En ningún momento se nos ha prohibido. Como tampoco en ningún momento ningún trabajador estatal ha dejado de hacer su tarea por el mate”, afirmó. La dirigente señaló que tomar mate es una práctica habitual en distintos ámbitos de la administración pública provincial.
Explicó que no es una costumbre exclusiva de quienes realizan tareas administrativas o de atención al público, y que también puede observarse en los despachos de funcionarios. La referente sindical mencionó que es frecuente encontrar mates y termos en las oficinas oficiales, como parte de las actividades cotidianas de quienes trabajan allí. Sin embargo, hizo hincapié en que consumir esta infusión no debe confundirse con incumplir las obligaciones laborales. “Nosotros tenemos bien claro cuáles son los derechos y las obligaciones que tenemos.
Obligaciones y derechos”, remarcó. De esta manera, el sindicato planteó su posición ante la controversia de Chaco y sostuvo que tomar mate no representa por sí mismo un obstáculo para brindar una atención adecuada a los ciudadanos. La posibilidad de establecer una restricción depende de las disposiciones administrativas y de las normas laborales de cada jurisdicción.
Las autoridades de los organismos públicos pueden fijar pautas de funcionamiento para garantizar la atención a los ciudadanos y establecer condiciones relacionadas con la higiene y la seguridad en los lugares de trabajo. Sin embargo, una eventual prohibición debería ajustarse a los estatutos laborales y a la normativa vigente, por lo que no puede considerarse automáticamente aplicable a todas las dependencias estatales. En San Juan, los trabajadores de la administración pública del Poder Ejecutivo están comprendidos en un régimen de empleo público que contempla derechos, obligaciones y disposiciones disciplinarias.
Los municipios, por su parte, cuentan con sus propios marcos normativos, por lo que cualquier decisión sobre las condiciones laborales en sus dependencias debe analizarse por separado. Así, una eventual restricción al consumo de mate debería evaluarse según el organismo involucrado, las tareas de los trabajadores y las disposiciones laborales correspondientes. Mientras la decisión municipal de Barranqueras generó cuestionamientos y abrió una discusión sobre el funcionamiento de la atención al público, en San Juan la situación es diferente.
De acuerdo con lo expresado por Sonia Espejo, los empleados de la administración pública sanjuanina no tienen actualmente una prohibición general para consumir mate durante sus jornadas laborales. La dirigente sindical sostuvo que los trabajadores conocen sus responsabilidades y que esta costumbre no supone necesariamente una interrupción de las tareas que deben cumplir. Por el momento, el debate se concentra en la posibilidad administrativa de establecer restricciones y en la necesidad de compatibilizar las prácticas habituales en las oficinas con las obligaciones de atención al público.
La decisión adoptada en Chaco no tiene aplicación automática en San Juan. Cualquier medida similar debería analizarse dentro del marco normativo correspondiente a cada dependencia estatal.















