La Armada del Ejército de Irán informó este martes 27 de octubre que un petrolero se incendió después de impactar contra minas navales en una zona restringida del sector este del estrecho de Ormuz. Según las autoridades iraníes, la embarcación intentaba atravesar el área cuando ocurrió el incidente. En un comunicado oficial, la Armada calificó al buque como “infractor” porque pretendía cruzar una “región prohibida” de esa vía marítima.
También indicó que había apagado sus sistemas de rastreo antes de ingresar al área y que resultó dañado al chocar con las minas ubicadas en la denominada “región peligrosa”. Tras el episodio, las autoridades iraníes insistieron en que el estrecho de Ormuz continúa cerrado para determinados buques. Advirtieron que las condiciones no son seguras para las embarcaciones que intenten atravesarlo sin respetar las disposiciones establecidas por Teherán.
La Armada sostuvo que los buques deben coordinar con las Fuerzas Armadas iraníes antes de navegar por la zona. El control sobre el estrecho se intensificó a partir del 28 de febrero, cuando Irán prohibió el paso seguro de embarcaciones pertenecientes o vinculadas con Israel y Estados Unidos. La decisión fue adoptada después de los ataques lanzados por esos dos países contra territorio iraní.
Desde entonces, las fuerzas iraníes reforzaron el control de una de las vías marítimas involucradas en el conflicto. El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos lanzaron ataques conjuntos contra Teherán y otras ciudades iraníes. Irán respondió luego con distintas oleadas de ataques con misiles y drones dirigidos contra Israel y contra bases y activos estadounidenses ubicados en la región.
Como parte de esa respuesta, Teherán también reforzó su presencia y control sobre el estrecho de Ormuz. El incidente del petrolero ocurrió en ese contexto de restricciones y vigilancia militar sobre la vía marítima. En paralelo, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, se refirió a la situación que atraviesa el país y reclamó que se respeten las condiciones establecidas por Teherán para poner fin al conflicto.
Jamenei describió el escenario actual como de “ni guerra ni paz”. Según un comunicado publicado en su sitio web, el dirigente iraní pidió garantizar los derechos de Irán y los del denominado “frente de resistencia” regional. El planteo contempla el cumplimiento de las condiciones establecidas por funcionarios iraníes como paso necesario para poner fin a las hostilidades.
Irán había presentado una propuesta a Estados Unidos el 22 de septiembre, a través de mediadores. La iniciativa fue comunicada al margen del 81° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, realizado en Nueva York. En el plan, Teherán propuso terminar con la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, condicionado a que Estados Unidos aceptara las exigencias formuladas por el gobierno iraní.
La propuesta se presentó varios meses después del comienzo de los ataques de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní y de la posterior respuesta militar de Teherán. El nuevo incidente volvió a poner la atención sobre la situación del estrecho de Ormuz y las restricciones establecidas por Irán. La Armada iraní sostuvo que el petrolero intentó atravesar una zona restringida después de apagar sus mecanismos de seguimiento, lo que, según la versión oficial, precedió al impacto contra las minas navales.
Teherán volvió a advertir que los buques que pretendan desplazarse por esa zona deberán cumplir las medidas de coordinación con sus Fuerzas Armadas. Mientras tanto, las autoridades iraníes mantienen condicionada la normalización de la navegación por el estrecho al desarrollo del conflicto y al cumplimiento de las condiciones presentadas a Estados Unidos para alcanzar un eventual acuerdo.















